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En las violetas (Viola odorata) son fragantes no solo las flores, sino también las hojas si se estrujan. Esta planta, ícono de la modestia, es bastante caprichosa en su cultivo. Desconcierta verla crecer como un cubresuelos vigoroso en ciertos jardines de casas de campo, especialmente debajo de árboles de hojas caducas, pero al cultivarla suele ser aleatoria su respuesta. Lo que pasa es que es bastante ambiciosa: quiere suelos ricos, con muy buena permeabilidad y que mantengan la humedad constantemente. Lo ideal es ubicarlas en sitios sombreados en verano y más luminosos en invierno.
