
Kiftsgate Gardens, en Inglaterra, lleva el ADN de sus dueñas (abuela, madre e hija) y es un ejemplo de cómo un jardín puede mejorar con el tiempo
Hay que llegar hasta Gloucestershire, Inglaterra. Pero vale la pena. Kiftsgate Court Gardens es fruto de tres generaciones de mujeres que amaron este sitio e hicieron de él un remanso encantador. Anne Chambers, actual propietaria, que vive allí junto con su marido, ama las combinaciones de la peonia lactiflora ‘Bowl of Beauty’ con la rosa ‘Rita’, en la misma gama de colores rosados. O también la Salvia sclarea turkestanica y Thalictrum rochebrunianum ‘Elin’. De esas decisiones sutiles pero magníficas brota parte de su encanto. Otros gestos son las Ceanothus, Buddleja, Euphorbia, Astrantia y peonias, que articulan pinceladas que fluyen y deslumbran con sus colores. Tampoco faltan plantas pequeñas, porque Anne no se resiste a probar nuevas combinaciones.

