
Un dos ambientes en un piso bajo quedó irreconocible después de que sus dueños apostaran a él
La ubicación fue clave para decidir la compra de este departamento de 30m2, situado en el límite de Recoleta y Retiro. La dueña de casa, que se mudaba a Capital para empezar a estudiar, quería vivir a apenas unos metros de la facultad, y lo logró. Para renovar la propiedad, convocó a la arquitecta Cecilia Otto, quien en solo 3 meses la adaptó a sus gustos y necesidades.
Actualización
A nivel estructural, el departamento estaba en buen estado, pero había quedado antiguo. Lo que necesitaba era una renovación con cambio de aberturas, pisos y revestimientos en la que la arquitecta propuso además demoler un muro que separaba la cocina del living para tener un espacio social integrado.

Al tener pocos metros disponibles, cada pedacito contaba: con equipamiento a medida, pensamos situaciones flexibles, que sirvan a la vez para estudiar y disfrutar”
— Arq. Cecilia Otto, al frente de la reforma
En el perímetro del estar ubicaron los asientos: sillas en el escritorio y la pequeña mesa, y una banqueta en la barra, que se pueden reacomodar según sea necesario.

Como acá también viven dos gatitos, tomaron algunas decisiones que facilitaran la limpieza: el piso de todo el departamento es de porcelanato y las alfombras son de PVC.

Redistribución
Además de su flamante conexión con el living, la cocina también estrena disposición en U. Antes concentrada debajo de la ventana, ahora aprovecha todos los muros.

Como esta ventana da a un balcón cerrado, pudieron cambiarla sin problemas, favoreciendo la entrada de luz natural, que es limitada.
Mientras que a la izquierda ubicaron el sector húmedo, en el centro concentraron el sector de cocina y, a la izquierda, una coffee station al lado de la heladera, oculta en el mueble.


El rosa, protagonista
“Uno de los primeros pedidos de la dueña fue que el rosa, su color favorito, estuviera presente. Lo tomé como hilo conductor, pero no quería que fuera muy invasivo en el día. En algunos ambientes fue usado como un detalle y en otros con mayor presencia, como en el baño”, cuenta Cecilia.

Para ganar unos centímetros para el vanitory, movieron la puerta de ingreso al baño.
Otra astucia para compensar los pocos metros: la mesada tiene terminaciones redondeadas, para evitar golpes. También copiaron ese detalle en la mampara y el espejo.

Envolvente

Retomando los materiales usados en otros ambientes, la arquitecta propuso una superposición de melaminas –como revestimiento y cabecera– que enmarcan la cama y contienen la mesa de noche.

Como el muro era muy delgado, prefirieron sostener la TV con un brazo articulado, y dejar el estante libre para acomodar libros.


