
La interiorista trazó un proyectó con materiales nobles y piezas de autor para estar a la altura de la vista oceánica
“Recuerdo el impacto de la primera impresión cuando entré en este departamento de 500m2 sobre Playa Brava. Al instante supe que debía proyectar todo el diseño interior en torno a esa vista fantástica”, nos dijo Joanne Cattarossi, que tiene sedes de su estudio en Buenos Aires y Punta del Este.

En la entrada principal se incorporó un panel divisor de nogal que brinda privacidad al comedor llevando la circulación y la mirada hacia el living con la hipnótica perspectiva del mar abierto.

El pedido del cliente fue una paleta única de colores neutros y pensar el conjunto tanto para vacaciones como para vivienda permanente.

Con una textura cálida y reconfortante para toda la distribución, el revestimiento de madera se convirtió en hilo conductor del proyecto. Además, realzan los ojos de buey que marcan los ejes living y el comedor.

Las estampas geométricas y una sofisticada selección de muebles y lámparas de autor terminaron de configurar interiores que, como el mar, se perciben calmos, pero laten con una fuerza magnética.


Fuera de temporada, cuando La Brava es puro viento, la terraza posterior sigue siendo punto de encuentro para asados con largas sobremesas a buen resguardo.

Cocina ampliada
“Además de tomar un escritorio existente para agrandar la cocina, se demolieron paredes divisorias, lo que trajo luz natural al centro de la planta”, nos explica Cattarossi.

La reforma incluyó la ampliación de la cocina para generar, entre otras cosas, una estación de café, un comedor diario y un cerramiento vidriado a modo de mudroom junto a la entrada de servicio.


Serenidad total
La premisa de una vivienda permanente y también para vacaciones se traduce en materiales cálidos, propios de una atmósfera más hogareña, balanceados con accesorios modernos y estampas que nos transportan a una tarde de enero.

“Frente al pedido de usar exclusivamente colores neutros, el juego del interiorismo fue sutil, con texturas y detalles que dan ritmo sin estridencias. Mi objetivo siempre es que la casa hable del cliente, de sus gustos y su estilo de vida”.


