Revista Living

Fuimos a la casa de la chef Julieta Oriolo, donde en el centro, por supuesto, está la cocina

Referente de la cocina italiana en Buenos Aires, nos recibió en su nueva casa pensada para tres

Fuimos a la casa de la chef Julieta Oriolo, donde en el centro, por supuesto, está la cocina

Referente de la cocina italiana en Buenos Aires, nos recibió en su nueva casa pensada para tres

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“Teníamos muchas ganas de hacernos una casa desde cero, pero nunca pensamos que se iba a dar tan rápido”, dice Julieta Oriolo, chef y dueña de La Alacena Trattoria y La Alacena Pastificio, en el barrio de Palermo. En pareja desde hace 17 años con Hernán Calliari, también dedicado al rubro gastronómico y socio de su restó, esperaban la llegada de su primer hijo cuando decidieron vender su PH en Parque Chacabuco para comprar algo más cerca del trabajo. “El primer fin de semana que salimos a buscar, vimos tres propiedades. Cuando entramos en esta casa con Hernán, había una luz tan impresionante que ahí nomás le dije: ‘Es acá’”.

Julieta y su hijo Mateo, que acaba de cumplir un año y ya se siente a sus anchas amasando en la mesada.
Julieta y su hijo Mateo, que acaba de cumplir un año y ya se siente a sus anchas amasando en la mesada.Santiago Ciuffo

“Estar tan cerca de La Alacena me cambió la vida totalmente: me da la libertad de ir y venir sin horarios, importantísimo ahora con el bebé. Antes estaba, pero ahora siento que estoy mucho más”.

Cocina central

Mientras cursaba el último tramo de su embarazo, volvió a la arquitecta Marina Kurcbart, con quien ya había trabajado en el diseño de sus restaurantes, para encarar una obra en tiempo récord. “Nos gustaba su estilo y su forma de trabajar, y como conocía nuestra urgencia, sabíamos que iba a cumplir en tiempo y forma”.

Entre sus proyectos: escribir su segundo libro, después de Oriolo (Planeta), hacer un nuevo programa en El Gourmet y más viajes de exploración por las cocinas del mundo.
Entre sus proyectos: escribir su segundo libro, después de Oriolo (Planeta), hacer un nuevo programa en El Gourmet y más viajes de exploración por las cocinas del mundo.Santiago Ciuffo

Al estar frente a una casa en malas condiciones y además con la consigna de “no tener que hacerle nada por diez años”, se decidieron por una reforma integral. “El punto de partida fue que la cocina tenía que ser el corazón del proyecto”, recalca Julieta.

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Cocina con vista al patio y el cajón preferido de Julieta, con vista a utensilios para pastas, heredados y comprados en viajes.
Cocina con vista al patio y el cajón preferido de Julieta, con vista a utensilios para pastas, heredados y comprados en viajes.Santiago Ciuffo

¡Y cómo no poner la cocina en el centro, si es su profesión y su pasión! Porque las raíces de Oriolo provienen del pueblo homónimo en Calabria, fuente de inspiración para sus recetas. “Mis padres cocinaban todo el tiempo. Yo empecé a estudiar por hobby, sin saber que iba a terminar siendo mi profesión. A los pocos meses empecé a hacer una pasantía y nunca más me fui de un restaurante”.

La paleta combina el terracota del lindísimo revestimiento de la alzada (Noi Estudio), puesto de modo vertical, como es tendencia, con el celeste de los muebles. En el centro, la mesa de trabajo, que también funciona como desayunador y mesa para comidas más casuales.
La paleta combina el terracota del lindísimo revestimiento de la alzada (Noi Estudio), puesto de modo vertical, como es tendencia, con el celeste de los muebles. En el centro, la mesa de trabajo, que también funciona como desayunador y mesa para comidas más casuales.Santiago Ciuffo

La cocina se desplazó de su lugar original hacia el centro de la casa para tomar más protagonismo y abrirse a todos los ambientes mediante un pasillo conector. “Cuando arranco los motores, la uso un montón, por eso quería que fuera grande y tuviera mucha luz”.

El patio no solamente colabora con aire, luz y desahogo: también tiene lugar para cultivar las aromáticas y algunos pimientos que Julieta usa a diario.
El patio no solamente colabora con aire, luz y desahogo: también tiene lugar para cultivar las aromáticas y algunos pimientos que Julieta usa a diario.Santiago Ciuffo

Con calma

Las decisiones de interiorismo estuvieron a cargo de Julieta: “Yo voy buscando objetos y, después, con Hernán hacemos el filtro final”. Y aclara: “En esta casa bajamos la ansiedad de querer resolver toda la decoración de una, y aún estamos buscando lo que nos gusta, con calma. Mientras tanto, me divierte ir resolviendo con lo que ya tenemos y no comprar de más”.

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En el comedor, sillas vintage (Mercado de las Pulgas) y almohadones a todo color (Franca). El living, con muebles de su anterior PH, todavía está en proceso. “La idea es cargarlo un poco más”.
En el comedor, sillas vintage (Mercado de las Pulgas) y almohadones a todo color (Franca). El living, con muebles de su anterior PH, todavía está en proceso. “La idea es cargarlo un poco más”.Santiago Ciuffo

Y más calma aún

Para mi cuarto me inspiré en las casas de campo inglesas, con su variedad de texturas y superposición de colores: tenía ganas de jugar un poco. Pero también quería que me transmitiera paz, por eso elegí este empapelado. Y fue un acierto”.

El respaldo fue otra idea de Julieta, y le dio un tono de verde distinto del empapelado (Edición Particular), que tanto le gusta.
El respaldo fue otra idea de Julieta, y le dio un tono de verde distinto del empapelado (Edición Particular), que tanto le gusta. Santiago Ciuffo

Originalmente, la suite era más grande, pero le cedió algunos metros a la cocina durante la ampliación. “Me encantan los colores. Pensaba ir por un mostaza, pero me terminé decidiendo por el verde”, comenta Julieta, satisfecha con la decisión. Pero el mostaza no se fue, aparece en los almohadones que se trajo desde el living, porque, después de pasearlos un poco, le gustaron más acá.

Las mesas de luz (Meraki Antigüedades) y los almohadones fueron de las últimas incorporaciones.
Las mesas de luz (Meraki Antigüedades) y los almohadones fueron de las últimas incorporaciones. Santiago Ciuffo
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El buen gusto, en todas partes

Tras formarse en distinguidas cocinas porteñas, Oriolo sintió que estaba lista para su propio restaurante, y hace doce años fundó La Alacena con su amiga y socia Mariana Bauzá. “Al principio, hacíamos ensaladas, sándwiches, panadería y pastelería. Recién más tarde empezamos con las pastas, para dar a conocer mi tipo de cocina”.

La Alacena Trattoria, en Gascón 1401, fue fundada en 2014 por Julieta y Mariana Bauzá.
La Alacena Trattoria, en Gascón 1401, fue fundada en 2014 por Julieta y Mariana Bauzá.Santiago Ciuffo

Hoy, Julieta es referente de la gastronomía italiana en la ciudad y su trattoria acaba de recibir, por tercera vez consecutiva, el reconocimiento Bib Gourmand que otorga la Guía Michelin a los restaurantes que ofrecen la mejor relación precio-calidad.

En 2022, Julieta y Mariana se asociaron con Hernán Calliari para abrir La Alacena Pastificio y Salumería, a solo dos cuadras de distancia de la trattoria. Cualquiera de los dos programas, un golazo.
En 2022, Julieta y Mariana se asociaron con Hernán Calliari para abrir La Alacena Pastificio y Salumería, a solo dos cuadras de distancia de la trattoria. Cualquiera de los dos programas, un golazo.Santiago Ciuffo