
3'minutos de lectura
“Desde chica tuve una fijación con la bijou escandinava que mi excéntrica abuela danesa usaba… en abundancia. Tiene que haber sido eso lo que alimentó mi apetito por el adorno. Y lo que me hizo dar cuenta, desde muy temprano, de todo lo que una persona dice de sí misma con un simple anillo, un broche, un par de aros”, asegura la diseñadora de joyas Kirsten Goss.

