
El estudio Malé estuvo al frente de este proyecto de interiorismo en Canning.
Una base estructural ya determinada, pedidos claros y, al mismo tiempo, mucha libertad para crear. Esa fue la línea desde la que partió Malena Joffé, al frente del estudio Malé, para idear el interiorismo de esta casa de más de 600m2 en Canning para Natalia, Ariel y su pequeño hijo.
Ya había hecho el interiorismo de la casa anterior de los clientes, lo que me daba una ventaja: los conocía muy bien y tenía su confianza absoluta”
— Malena Joffé, directora de Malé, a cargo del diseño de interiores
Inicio
El living fue el primer ambiente en el que trabajaron, y en el que el Estudio –especializado en hacer muebles y equipamiento personalizados– logró una transformación a través de la materialidad y el diseño. Con el piso gris definido en obra, el foco estuvo puesto en diseñar espacios de guardado y revestimientos en madera.

“Buscamos una madera que elevara visualmente el espacio social, que lo hiciera más sofisticado. Al ser un sector integrado, repetimos la materialidad en diferentes puntos, enlazándolos”

Siguiendo la materialidad y el diseño, aprovecharon los centímetros de debajo de los ventanales para instalar una consola a medida.

“La dueña de casa quería un sillón bien cómodo, grande, pero que no se viera muy rígido. Diseñamos a medida este, que parece modular, pero que en realidad tiene sólo una pieza está suelta”

Espacialidad
Al contar con ambientes generosos, un desafío que enfrentó el Estudio fue encontrar el equilibrio justo en cuanto a las dimensiones. “Había que ocupar el espacio, apropiárselo y que fuera usable, pero la idea tampoco era que estuviera sobrecargado de muebles. Buscamos que resultara armonioso”, cuenta Malena.

Para aprovechar la altura del espacio social, eligieron dos lámparas colgantes de estilo más contemporáneo y con mucha presencia.

La cocina, que ya había sido definida antes de convocar al Estudio, quedó perfectamente alineada con el resto de la propuesta. “Trabajamos en las terminaciones y detalles para acompañar esa apertura máxima”, cuenta Malena.

Personalizado
Pensado para las reuniones del dueño de casa con sus amigos, el quincho funciona como un anexo independiente de la casa, aunque está a apenas unos pasos del living y del jardín. Tiene parrilla, comedor, living, barra y baño propios.

El revestimiento de muros y cielorrasos marca la identidad de este ambiente: lo hicieron con madera kiri cepillada con una terminación rústica.

La resistencia y la durabilidad fueron pedidos esenciales para este sector de la casa. El Estudio acompañó con un mobiliario personalizado para el ambiente, pero también siguiendo la identidad general del proyecto.

Integración
Ubicada en la planta alta, la máster suite cuenta un sector de lectura y un vestidor con mucho espacio de guardado y soluciones prácticas, dos pedidos que la dueña de casa hizo especialmente.


El muro que hace de cabecera de la cama, con circulación a ambos lados, al otro lado funciona como placar.

Doble función
La habitación infantil fue pensada como espacio de descanso y de juego a la vez. Siguiendo la temática de animales preferida por el niño, Malena acercó una propuesta para acompañar su crecimiento.

“Pensamos pequeños detalles para que el cuarto fuera sostenible en el tiempo. La parte de arriba de la cama podrá después tener un colchón para un amigo, y la mesa que hoy usa para dibujar será un escritorio en donde hacer la tarea”, explica.





