
Famosa por su belleza y paisajes, lo primero que viene a la mente al pensar en San Martín de los Andes son las actividades al aire libre y deportes de montaña. Con el lago Lácar y el Lanín como grandes protagonistas en la temporada de verano y el cerro Chapelco en el invierno, no hay duda de que este encantador pueblito cordillerano tiene mucho para ofrecer.

Tal vez por eso, en los últimos tiempos dejó de ser un lugar meramente vacacional para convertirse en la residencia parcial o permanente de muchos. Al ritmo de los barrios que crecen en la periferia de la ciudad y en las orillas de sus lagos y montañas, aflora un nuevo público que disfruta del aire libre y el deporte pero también del arte, la gastronomía y el buen vivir.

De la mano de Salomé Audisio, directora de la galería de arte Colección Georg, traemos una selección de recomendaciones para los que visiten el Sur.
Arte, arquitectura y paisaje en los Andes patagónicos
Con el cordón del Chapelco como telón de fondo, Colección Georg es mucho más que una galería de arte. Concebida como una Casa de las Artes, este espacio ubicado en San Martín de los Andes propone un recorrido donde arte, arquitectura y naturaleza dialogan de manera permanente.

El edificio diseñado por el arquitecto Rubén Sidoni fue presentado en la Bienal de Arquitectura de Venecia en 2012.
En su interior, en seis salas se exponen pinturas, esculturas y fotografías, en un recorrido que privilegia la luz, la conexión entre los espacios y la contemplación.

La colección reúne la obra de tres generaciones de la familia Miciu Nicolaevici, una tradición que hoy continúa Georg Miciu. Las obras dialogan con producciones de destacados artistas regionales como Emiliano Céliz, Iván Moricz Karl, Lydia Zubizarreta y Bernabé Sedita, entre otros.

La galería permanece abierta durante todo el año, pero se puede visitar únicamente con cita previa.
Cocina de montaña con identidad patagónica
Ubicado en Altos del Chapelco, a pocos minutos de San Martín de los Andes, Mala Junta es un restaurante que combina gastronomía, diseño y paisaje en una propuesta profundamente vinculada a la esencia de la Patagonia.

Con el fuego como protagonista, su cocina reinterpreta los sabores patagónicos a través de carnes cocidas al horno de barro, preparaciones de larga cocción y productos regionales de estación.
Platos como el cordero patagónico, el vacío y otras especialidades reflejan una cocina honesta, abundante y llena de identidad. La experiencia se completa con un ambiente cálido y acogedor: pocas mesas, atención personalizada y una arquitectura que privilegia las vistas al exterior.

Más que un restaurante, Mala Junta propone una inmersión en el estilo de vida patagónico, donde la hospitalidad, la buena cocina y el paisaje se unen para crear una experiencia memorable.

Una casa junto al Chimehuín para vivir la Patagonia a otro ritmo
River House Lodge es un hotel boutique ubicado sobre las orillas del río Chimehuín, a solo 20 minutos del aeropuerto de San Martín de los Andes.

Creado por un grupo inversor de familiares y amigos amantes de la Patagonia, el principal objetivo de sus dueños fue lograr que los huéspedes de sus hoteles pudieran sentir la misma libertad y asombro que ellos. En el caso de River House, la experiencia se reduce a 12 huéspedes distribuidos en seis habitaciones.

El río marca el ritmo de la estadía, en un ambiente cálido y relajado. La pesca con mosca es la actividad principal, aunque la propuesta incluye también cabalgatas, caminatas, mountain bike, kayak, rafting, golf y spa.

La experiencia se completa con una gastronomía basada en ingredientes locales, vinos seleccionados y espacios comunes pensados para compartir.


