
En esta obra, el interiorismo también estuvo a cargo del estudio de arquitectura y se convirtió en un terreno de exploración para la prueba de materiales diversos, aplicados en todas sus formas.
Gabriel Gambotto es de ese estilo de arquitectos del lápiz y el papel: dibuja a mano alzada, tiene un perfil artístico, estudia en profundidad las estructuras y busca crear escenas distintas en todos los rincones de sus proyectos. Por eso, también intenta participar en el diseño de interiores de los proyectos que realiza. “Creo que es un modo de dar a las obras la importancia que merecen”, explica el fundador de Estudio Gambotto, que usó el proyecto de su casa familiar en Nordelta para desplegar todas sus herramientas técnicas y creativas y, de ese modo, sacar provecho de la plasticidad formal del hormigónque tan bien conoce y maneja.
