
Vive en una casa que respeta las clásicas líneas delteñas, con un plus de diseño nórdico y japonés
La artista Eugenia Mendoza se destaca por haber transformado la cestería en un lenguaje propio. Con técnicas tradicionales, trabaja el mimbre y las fibras naturales hasta convertirlos en obras escultóricas impactantes que borran las fronteras entre arte, artesanía y diseño.

“Cuando estábamos terminando la obra, yo cursaba una residencia de arte en la que aprendí a trabajar con mimbre y fibras naturales, los mismos elementos que usamos para construir. Fue una linda coincidencia entre lo profesional y lo personal”, recuerda Mendoza.

“Dique Luján es como un Delta al que se puede llegar en auto”, describe Agustín Mendiondo, que junto con Franco Riccheri fundó FRAM Arquitectos, el estudio encargado de diseñar esta casa. “Fue nuestra primera obra hecha en madera: nos empujó el contexto”. Casi no hubo que darle vueltas al proyecto: los materiales fueron elegidos en base a lo que existía alrededor: refugios de chapa con amplias galerías, perdidos entre la vegetación y elevados para evitar las inundaciones.

Buscamos que la casa se mimetizara con el entorno, que no pareciera ‘importada’ de la ciudad. La elección de chapa y madera fue clave para lograrlo.”
— Arqs. Agustín Mendiondo y Franco Riccheri, de FRAM Arquitectos
La condición innegociable era conservar los árboles del terreno. Por eso, la ventana sobre la TV se agranda en línea con el techo, para hacer lucir el nogal.

Práctica y funcional

Las paredes y cielorrasos se hicieron con placas de fenólico brasilero de madera virola (Maderera Newton), y con imperfecciones, para reducir los costos. Luego, los dueños los lijaron, les dieron una pátina aguada y protección de hidrolaca (Petrilac). El piso se hizo con el mismo material, pero teñido y tratado con Magic Oil (Pallmann). El baño es el único espacio donde no se usaron placas de fenólico.
El dormitorio
“Pensamos el cuarto como un espacio súper simple. Somos austeros con la ropa; no hay vestidor. Los protagonistas son los muebles reciclados y las vistas”.


Espacio de trabajo
“Nos gustaba la línea arquitectónica del Delta, pero queríamos sumar un plus de diseño que además tuviera que ver con lo nórdico y con lo japonés: fresco y liviano”, comentó Eugenia cuando la visitamos.




