Calafate accesible. Propuestas alternativas al glaciar Perito Moreno
Junto con las excursiones tradicionales, que pueden resultar privativas para el turismo argentino, existen opciones para diversos públicos y bolsillos: desde astroturismo y tirolesa hasta bosques petrificados e innovadores circuitos gourmet
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El glaciar Perito Moreno es el gran imán de El Calafate. Es lo primero que uno quiere visitar apenas pone un pie en el siempre ventoso aeropuerto de la ciudad. Es cierto que hay glaciares más grandes que el nuestro –en la Antártida, Islandia, Estados Unidos, Pakistán o Noruega–, pero ninguno de tan fácil acceso, ya que se ubica a una hora y media en auto desde el pueblo. Aun así, pese a estar al alcance de la mano, los precios de algunas excursiones al glaciar pueden ser privativas para los turistas argentinos. Para tener una idea: darse el lujo de caminar sobre esta mole helada cuesta 22.500 pesos por persona, o sea, casi $100.000 para una familia de cuatro para hacer el famoso mini trekking. Esta oferta convive con un abanico de programas más accesibles para el turismo nacional; aquí una guía de El Calafate con cinco planes aptos para todo público (y para casi todo bolsillo).
1. Astroturismo
La excursión de astroturismo en El Calafate es una de las pocas que se realizan cuando cae el sol. El programa comienza a las ocho de la noche en una estancia llamada El Galpón del Glaciar. Allí se cena el corderito de rigor y un guía lleva a los participantes a campo abierto, en donde esperan los telescopios. Es un plan que fascina a los niños, porque las estrellas (la Cruz del Sur, el Cinturón de Orión, la Vía láctea) se aprecian con increíble nitidez. En las noches de verano, la luna se tiñe de naranja y el efecto es tan mágico que emociona. La frutilla de la torta es apoyar el celular en el lente del telescopio para sacar una foto de la luna, tan fiel que el propio Neil Armstrong la hubiera puesto en su mesita de luz.
El valor de esta excursión, que termina a medianoche e incluye el traslado y la cena, es de 9500 pesos por adulto y 7600 pesos para los menores.
2. Tirolesa en el Cerro Huyliche
Esta excursión no es apta para quienes temen a las alturas, pero todos los demás la van a pasar genial. Primero, hay que trasladarse en camionetas Land Rover hasta la cima del Cerro Huyliche, desde donde se logra una preciosa vista del lago Argentino y el pueblo. Una vez allí, comienza la aventura: subirse a una tirolesa de 3000 metros de longitud, dividida en cuatro tramos (en el tramo más extenso se pasa casi un minuto colgando).
La experiencia de deslizarse, con el lago turquesa estampado de fondo y el silencio absoluto de la montaña, es inolvidable. Al finalizar la excursión, cuyo valor ronda los 8000 pesos, se sirve el almuerzo en la Estancia Huyliche.
Vale aclarar que la mayoría de las estancias de El Calafate, que antiguamente eran explotaciones ganaderas, se reconvirtieron en las últimas décadas para ofrecer todo tipo de programas al turismo. Una de las más conocidas es la Estancia Nibepo Aike, en donde se puede pasear a caballo, caminar hasta la orilla del lago Roca, presenciar una esquila y comer cordero a discreción. Otros establecimientos cercanos son: Estancia Eolo, Estancia 25 de mayo y Estancia Cristina Lodge, en la costa noroeste del Lago Argentino.
3. Bosque petrificado

Para conocer el bosque petrificado de La Leona se debe tomar la ruta 40 hasta llegar al Parador La Leona. En este lugar se escondieron durante casi un mes, en febrero de 1905, tres épicos ladrones norteamericanos: Butch Cassidy, Sundance Kid y Etta Place. Después de abastecerse en estos lados, escaparon a Chile.
Luego de recorrer el parador, en donde queda perfectamente documentado el paso de estos mafiosos por el sur argentino, se toma un camino de ripio de 10 km hasta la Estancia Santa Teresita. En el horizonte se distingue el lago Viedma y, en los días despejados, su glaciar.
La caminata comienza en el Cerro Los Hornos y tiene una duración de dos horas y media, en las cuales se despliega un paisaje lunar, que algunos comparan con el Valle de la Luna o la región de Capadocia, en Turquía. Se ven bellísimos troncos petrificados y una joyita que siempre deja a todos boquiabiertos: el enorme fémur de un dinosaurio, colocado en este lugar por un equipo de paleontólogos del Conicet. El valor de la excursión ronda los 7000 pesos.
4. Pasos y sabores

La excursión Pasos y Sabores es un paseo a pie por la ciudad de El Calafate, con paradas en distintas postas gastronómicas. La caminata parte de la Municipalidad y comienza con una merienda en una crepería llamada Viva la Pepa. Luego se pasa por la parroquia y junto a antiguas casas hechas de adobe, hasta llegar a la Plaza Pioneros. En esta cuadra se ubica el restaurante La Tablita, tal vez el mejor lugar para comer cordero en toda la Patagonia. El tour concluye frente a la terminal, en una cervecería que ofrece una degustación de cervezas artesanales. El paseo, que incluye merienda y cena, tiene un valor de 3500 pesos por adulto (y 2500 pesos los menores).
5. Cenar en una cueva

El último plan de la lista es también uno de los más inquietantes (en el buen sentido). La excursión arranca en el mirador Punta Walichu. Luego se baja a una zona de cuevas en donde los guías dan una charla sobre las pinturas rupestres que se encontraron en el lugar. Una posterior caminata concluye en la cueva más grande de la zona, que ha sido acondicionada para cenar o almorzar. El menú: sopa de calabaza y pan de campo ahuecado con gulasch de cordero. El gran final se celebra con una mousse de chocolate salpicada con frutos del Calafate. El valor de la excursión, que dura entre tres y cuatro horas, orilla los 6500 pesos por adulto.
Plus: Trekking en El Chaltén

El Chaltén es uno de esos lugares en el mundo que parece congelado en el tiempo. Un pueblo al pie del monte Fitz Roy, a 215 kilómetros de El Calafate, en donde el principal programa es caminar. Senderistas de todo el planeta confluyen en estas calles silenciosas, en donde el viento casi nunca para de soplar. No por nada El Chaltén fue bautizado como la “capital nacional del trekking”. El destino ofrece caminatas con distinto nivel de dificultad (sin pagar un peso). Entre las más amigables para hacer en familia se recomienda la que lleva a la cascada Chorrillo del Salto: es un trayecto de 6 km partiendo desde el pueblo, que desemboca en una caída de agua en el medio del bosque. Otros trekkings sencillos son: el sendero de 2 km que asciende hasta el Mirador de los Cóndores y la caminata al Glaciar Huemul.
Para muchos, el gran hit es el trekking a la Laguna de los Tres, en un tramo de 20 km que requiere un buen estado físico. El premio es llegar hasta la ladera del Fitz Roy y contemplar la laguna. Para quienes estén en El Calafate y quieran hacer un programa por el día, el precio por persona es de 7000 pesos: incluye los traslados, el mapita y la vianda para atacar en la montaña.



