
Konstantin Voronin diseñaba menús para grandes magnates, pero emigró junto a su mujer cuando estalló el conflicto con Ucrania: hoy, apuesta a su propio lugar
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Esta historia tiene sede en Palermo pero empezó del otro lado del mundo, bien lejos de la Argentina. Sus protagonistas son rusos. Ella, Kseniia Romantsova (28), creció en Blagovéshchenske, una ciudad situada en la frontera con China. A los 17 años fue a estudiar management a la imponente San Petersburgo y luego de una breve pasantía en Italia logró convertirse en directora de tiendas de Uniqlo, la marca de indumentaria japonesa con locales en su Rusia natal.
