
Spas, ferias, bares, teatros y fiestas “tempraneras” son algunas iniciativas a través de las cuales los inmigrantes afianzan lazos y consolidan su identidad en la Argentina
Café de especialidad, música de fondo, outfits modernos y un idioma inentendible que, al afinar el oído (y la curiosidad), se revela como ruso. El ambiente del flamante Buró Árbol es “palermitano” en varias acepciones del término. La más literal refiere a su ubicación, sobre Cabrera al 5700. La otra tiene que ver con el clima relajado de familias jóvenes, risas y opciones gourmet para brunchear como el relax manda. Y por último, está el aluvión de inmigrantes que, desde este bar, reafirma por qué muchos rebautizaron a Palermo la “pequeña Moscú” (con ramificaciones en Belgrano, Monserrat, Colegiales, Villa Ortúzar, e incluso zona norte).

