
Funcionó como despacho de bebidas hasta los 90, cuando abrió como bar; cómo logró sobrevivir a la pandemia
7'minutos de lectura
En auto o caminando, cuando bajaba por Montevideo camino a avenida Corrientes, Jorge Crespo miraba de reojo la fachada de unos de los bares notables de la ciudad de Buenos Aires ubicado a escasas cuadras de Tribunales: Café Thibon. “Siempre me llamaba la atención. Me atraía esa cosa de lugar antiguo, acogedor, un poco parecido en algunos aspectos a El Gato Negro [del que Crespo es propietario], aunque más pequeño”, recuerda Jorge, que el año pasado compró Thibon con la idea de mantener su legado, pero, primero, ponerlo en valor.

