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NUEVA YORK (The New York Times).– Es bien sabido que la gente con piel más oscura obtiene un tostado más profundo y se quema más lentamente que los otros. Pero, ¿significa eso una mejor protección contra el cáncer de piel? La respuesta no queda muy clara.
A pesar de que las personas con piel más oscura enfrentan un riesgo menor de cáncer de piel, están más predispuestas a desarrollar formas más agresivas de la enfermedad y a morir por ella. Gran parte del problema es un falso sentido de seguridad.
La piel oscura tiene más cantidad de melanina que puede filtrar los rayos ultravioleta, dos veces más que las pieles más claras. Pero esa protección dista de satisfacer lo que los médicos afirman cuando aconsejan una pantalla solar; un factor de protección o SPF de 15 o más.
Y como muchas personas con piel oscura creen que ésta les brinda una completa inmunidad, según los expertos, a menudo desoyen los signos tempranos de la enfermedad.
Un estudio de 2006 aparecido en la revista The Archives of Internal Medicine observó a más de 1500 personas con melanoma. Se encontró que los blancos tenían menos probabilidades de tener melanoma en sus últimos estadios que los negros, hispanos, indios norteamericanos y asiáticos.
En promedio, los blancos tenían una mayor tasa de supervivencia a cinco años (90%) que los otros (menos del 80%). Otro estudio del año pasado de la revista The Archives of Dermatology observó a 1700 casos de melanoma estudiados en la Florida durante cinco años y tuvo resultados similares.
Conclusión: la gente con piel más oscura tiene menor riesgo de tener cáncer de piel, pero es más probable que mueran por él.




