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Los chicos que empiecen primer grado en marzo próximo estarán contentos porque se ahorrarán un pinchazo. Una resolución del Ministerio de Salud de la Nación eliminó la dosis de refuerzo de la vacuna BCG en el ingreso escolar a partir de marzo de este año, y ya se hizo efectiva en los hospitales y vacunatorios.
Entre las razones de dicha medida, se citan investigaciones avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que sostienen que el refuerzo de esta vacuna no brinda una protección adicional contra las formas graves de tuberculosis.
Ya se había eliminado el segundo refuerzo que se aplicaba a los 16 años, con lo que hoy sólo es obligatoria la dosis de BCG que se da a los recién nacidos. "La máxima eficacia de esta vacuna se da en el primer año de vida. Estudios científicos han probado que las dosis de refuerzo no brindan una protección adicional", señala la infectóloga y pediatra Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
La medida había causado cierta preocupación, dado que la tuberculosis es una enfermedad que se creía bajo control, pero sin embargo está resurgiendo como amenaza, principalmente en los países más pobres.
Sin embargo, los especialistas concuerdan con la decisión de eliminar esta dosis, dadas las evidencias científicas de que no aporta una protección adicional. La pediatra María Beatriz Seoane, coordinadora de los centros de vacunación de la Fundación Dr. Stamboulian, explica: "La BCG protege contra las formas graves de tuberculosis, como la meningitis y meningoencefalitis tuberculosa, con una eficacia mayor al 80%. Pero protege menos contra la tuberculosis pulmonar, menos grave pero más frecuente".
"La vacuna BCG (Bacilo Calmette- Guérin, en memoria de los científicos franceses que la desarrollaron) debe administrarse precozmente, en los primeros 7 días de nacido, ya que es en el primer año de vida cuando se observa un mayor riesgo de desarrollar formas severas de la tuberculosis", aclara la doctora Teresa Zitto, del Centro de Infectología Dr. Horacio López.
Nadie escapa
De todos modos, el calendario de vacunación para el ingreso a la escuela incluye dos pinchazos y gotitas por boca, de los que ningún chico debería "zafar": una dosis de triple bacteriana, una de triple viral y la antipoliomelítica oral (Sabín), que previene la parálisis infantil.
Además, a los 11 años los chicos deben recibir las dosis de Hepatitis B y Triple Viral, mientras que para los 16 años rigen la Doble adultos y la Doble/ Triple Viral (ver calendario).
Tanto en los vacunatorios, como en los hospitales públicos, estas vacunas incluídas en el calendario oficial, son gratuitas. Y se recomienda a los padres llevar el documento y el carnet de vacunación de los chicos, para llevar un correcto control de las dosis aplicadas.
Tuberculosis: un flagelo que vuelve
Hoy se estima, que entre el 30 y el 35% de la población mundial está infectada por el bacilo de la tuberculosis, una enfermedad que se creía acorralada por los antibióticos, pero que hoy está resurgiendo con fuerza.
En el país, según datos de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), se notifican alrededor de 12 mil casos nuevos por año. Una de las causas de este fenómeno, además de las condiciones de hacinamiento, deficiencias alimentarias y otras que debilitan el sistema inmune, es la llamada "resistencia microbiana" por culpa de un mal uso de los antibióticos.
La tuberculosis pulmonar (la más común de las formas de tuberculosis) se transmite de persona a persona y la vía más frecuente es la respiratoria, potenciada por ambientes cerrados o poco ventilados. El bacilo de la tuberculosis (bacilo de Koch) es transportado al medioambiente por las microgotas de saliva que la persona infectada elimina al toser, hablar, estornudar.
Cuando el bacilo entra al organismo, se distribuye por todo el árbol bronquial. Si la persona tiene bajas las defensas (por diabetes, tratamientos con inmunosupresores, HIV, desnutrición, estrés persistente y otras causas), puede ser letal o dejar secuelas graves.
Lo importante, recomiendan los especialistas de la AAMR, es prestar atención a la tos persistente por más de 15 días, consultar al médico para hacer un estudio de expectoración, y no automedicarse.
Dónde consultar
Vacunación: http://www.drstamboulian.com.ar
Asociación Argentina de Medicina Respiratoria: www.aamr.org.ar





