
Suscriptores
ADN del crimen. Tres víctimas inocentes de una guerra por el territorio para vender droga y dos sicarios prófugos
Franco Herrera y Ariel Macchi fueron asesinados por una banda que disparó por error contra una casa situada a metros de un búnker narco; Sebastián Ortiz se hizo el muerto para que no lo remataran

8'minutos de lectura
Sebastián Ortiz se hizo el muerto para evitar que los sicarios que abrieron fuego con una ametralladora desde un Volkswagen Suran gris lo remataran. A su lado, agonizaban sus amigos Ariel Macchi, de 29 años, y Franco Herrera, de 23.
