
A tres años de la última vez que vieron a la niña, en San Luis, aparecieron nuevas pistas y otras que estaban en el inició de la búsqueda pero que no se siguieron; todavía no cruzaron los datos de todos los teléfonos que estuvieron activos en la zona
Sofía Herrera, Guadalupe Belén Lucero y Loan Danilo Peña nunca se conocieron. Tampoco sus familiares tuvieron vinculación alguna. Las dos niñas vivían en Río Grande, Tierra del Fuego y San Luis, respectivamente. Mientras que los padres del pequeño viven en Nueve de Julio, en Corrientes. Aunque sus vidas transcurrieron en ciudades separadas por cientos de kilómetros, aparecen unidas por hilo invisible: se trata de ventanas de entre 5 y 9 minutos en los que se salieron de la vista de aquellos que los acompañaban para no aparecer más.
