
Diego Dirisio y su pareja, la exmodelo Julieta Nardi, están prófugos, acusados de liderar una organización con base en Asunción que adquiría en Europa del este fusiles y pistolas que eran desviados a los principales grupos criminales del Cono Sur
ROSARIO. El empresario argentino Diego Hernán Dirisio se asentó en Paraguay hace poco más de una década. Su objetivo comercial era importar autos de alta gama desde Estados Unidos. El negocio parecía redituable, y estaba destinado a una elite de Asunción que adquiere estos modelos caros. Pero la empresa International Auto Supply SA, que el argentino había instalado en Asunción, tomó hace tres años un giró que nada tenía que ver con los coches de lujo que traía a ese país: la importación de más de 43.000 armas de Turquía, Serbia, República Checa y Eslovenia a Paraguay.

