
El América de Cali, de los hermanos Rodríguez Orejuela, y el Atlético Nacional, de Pablo Escobar, fueron dos de los equipos que las mafias usaron de pantalla para lavar dinero, evadir impuestos y manejar apuestas ilegales; arreglo de partidos y presiones a árbitros
En los años del apogeo narco en Colombia, entre las décadas de los 70 y los 80, el poder acumulado por los principales capos con la producción y el tráfico de cocaína, los forzó a buscar “pantallas” para justificar sus fortunas. Los principales carteles fijaron la mirada en el deporte más popular y lo corrompieron de forma grosera. Pablo Escobar, líder del Cartel de Medellín, Gonzalo Rodríguez Gacha, socio del Patrón, y los hermanos Rodríguez Orejuela, del Cartel de Cali, fueron los más conocidos.

