Piden enjuiciar a dos camaristas por reducir la pena a un violador

Los jueces de Casación Piombo y Sal Llargués opinaron que el abuso cometido no era ultrajante porque la víctima, un chico de seis años, ya había sido violada y era "homosexual"
María José Lucesole
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19 de mayo de 2015  

LA PLATA.- Un fallo controversial, y las explicaciones por parte de uno de los jueces que lo firmaron, desató un escándalo en los más altos escalones de la justicia provincial. Dos camaristas de Casación bonaerense redujeron la sentencia al violador de un niño de seis años con el argumento de que no se podía adicionar al delito el calificativo de "ultrajante" porque la víctima tenía, presuntamente, una "orientación sexual homosexual definida" y porque ya había sido sometido a abusos por su padre. Los magistrados enfrentan ahora dos pedidos de juicio político, presentados ayer por los senadores Cristina Fioramonti (Frente para la Victoria) y Jorge D'Onofrio (Frente Renovador).

Esa sentencia fue firmada por los jueces Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués el año pasado. El fiscal ante la Cámara de Casación, Carlos Altube, la apeló ante la Suprema Corte de Justicia, que admitió el recurso el 6 de este mes. Desde entonces, la polémica en torno al fallo llegó a todas las esferas: políticas y judiciales.

El fiscal Altube dijo ayer a LA NACIÓN que la sentencia "es grave". Destacó que no existe constancia judicial de que el chico hubiese sido violado por su padre antes de que abusara de él un entrenador de fútbol, hace cuatro años. Ese hombre, Mario Tolosa, fue condenado en primera instancia a seis años de prisión por "abuso sexual gravemente ultrajante".

Pero Piombo y Sal Llargués redujeron esa pena a tres años y dos meses, tras considerar que el niño ya tenía una orientación sexual vinculada al "travestismo" y que había sido víctima de abusos anteriores.

Piombo se defendió ayer y dijo que las críticas al fallo son parte de "un tema político" para que dé un paso al costado. "La víctima vivió la situación antes con otro victimario. El chiquito fue ultrajado y llevado a las cosas más infectas desde el punto de vista social por su padre. El padre ya fue juzgado en otro proceso, que no lo tenemos nosotros. Cuando viene la causa, es otro individuo que tuvo tocamientos impúdicos y cosas asqueantes con el nene. Y entonces quedaba ver concretamente si había una agravatoria del Código, no el delito. Lo que quedaba resolver era la existencia o no del agravante, el delito no estaba en discusión", explicó el juez.

En ese sentido, afirmó que "lo gravemente ultrajante fue cuando el padre lo inició en lo aberrante".

El fiscal Altube negó enfáticamente que esa violación anterior por parte del padre hubiera sido constatada en el expediente. "Obviamente, no compartimos el criterio que escogieron. Tomaron como elemento la situación de que había sido abusado por el padre y que a raíz de ese hecho había adoptado una orientación" sexual. El fiscal insistió en "no perder de vista que el menor tiene seis años, ya que ése es el eje central", y sostuvo que "cualquier fundamento es inválido". "La verdad, llama la atención y conmueve", completó.

Una tía de la víctima, que se presentó como Adriana, reforzó la versión del fiscal: "Estamos indignadas porque es mentira que el nene tenga inclinaciones homosexuales. A él le pasaron cosas, pero otras [distintas de las que afirmó Piombo]. Sus padres lo abandonaron cuando tenía 8 meses y quedó bajo el cuidado estricto de mi mamá. Es mentira que lo violó su padre, que está preso por abusar sexualmente de otro menor".

Aparentemente, los jueces de Casación no tomaron contacto con la familia de la víctima antes de expedirse. Sólo se limitaron a interpretar los alcances de la ley.

El juez Piombo ayer no devolvió las llamadas de LA NACIÓN. Por radio afirmó que las críticas recibidas tras el fallo son "un tema político" que responde a una supuesta intención de apartarlo de su cargo. Él y Sal Llargués ya enfrentan un pedido de juicio político anterior por un caso en el que le redujeron a la mitad la condena a un pastor por la violación de dos chicas de 14 y 16 años, al considerar que las víctimas vivían en una comunidad de "bajo nivel social" (una villa de Merlo) donde "se aceptan relaciones sexuales a edades muy bajas".

En su fallo sobre el entrenador Tolosa, Sal Llargués argumentó: "Es claro que la elección sexual del menor, a la luz de los nutridos testimonios de sus próximos, ya habría sido hecha (conforme a las referencias a la recurrencia en la oferta venal y al travestismo). Ignoro en qué medida tenga esta aproximación [...] su causa en el pasado más remoto del pequeño niño cuyo padre fuera preso por abusador y cuya madre lo abandonara a merced de una abuela que -con todo- no ha demostrado demasiado interés en el desarrollo del mismo".

Y luego de considerar que en el caso no había "otra imputación referida a un torcimiento del desarrollo sexual del menor", y tras dar por probados los "comportamientos lascivos", juzgó que no creía que el abuso hubiese sido "gravemente ultrajante". Concluyó: "Me afecta una insondable duda que tiene por base esa familiaridad que el niño ya demostraba en lo que a la disposición de su sexualidad se refiriera. En todo caso, y a esa corta edad, transitaba una precoz elección de esa sexualidad ante los complacientes ojos de quienes podían (y debían) auxiliarlo en ese proceso".

El ex camarista León Arslanian opinó ayer: "No comparto el fallo acerca de la insondable duda respecto de la sexualidad del niño. Un niño de esa edad no puede interpretar que ciertas conductas en su parte pueden aumentar la tolerancia para ciertos hechos. Eso está muy mal. El fallo de los jueces Piombo y Sal Llargués da vergüenza. Muestran un Poder Judicial burocrático, arcaico y sin ningún tipo de sentido común".

"Decir que la presunta orientación sexual de un chico de 6 años abusado es causal de reducción de pena para el abusador es repugnante", dijo a LA NACIÓN.

Una explicación que avivó la polémica

Horacio Piombo

Juez de Casación Penal

  • "Consideramos que lo gravemente ultrajante fue cuando el padre lo inició en lo aberrante, no cuando vinieron otros que cometieron el delito, pero no el agravante"
  • "No se incurre en agravante porque el niño ya había sido violado [...] No puedo decir otra cosa, el Código Penal es así"

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