
Tras una fiesta de cumpleaños en Puerto Esperanza, “Tati” Piñeiro fue violada y asesinada; por el hecho detuvieron a su compañero de escuela, Hernán Céspedes, de 17 años, que luego apareció ahorcado en una comisaría de Puerto Iguazú; ambas familias reclaman justicia y señalan serias irregularidades
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Diego Céspedes tiene 59 años, pero acumula el desgaste de un hombre de noventa. “Pasamos tanta bronca, tanta impunidad –dice– que hasta me agarró cáncer. Miro una foto mía de antes y no me reconozco”. Esa vida mejor era la de antes del 22 de julio del 2012, hace ya casi 12 años. Ese día, Hernán, su hijo de 17 años, apareció ahorcado con el cordón de una zapatilla en un calabozo de la comisaría de Puerto Iguazú, en Misiones.
Por Gastón Rodríguez

