Buenos Aires no Duerme promete más organización
El festival, que dura 24 horas, tendrá un aire más artístico.
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Por segundo año consecutivo, el festival Buenos Aires no Duerme, donde los artistas jóvenes se reúnen en tropel, verá la luz del día en el Centro de Exposiciones (Figueroa Alcorta y Pueyrredón).
Para la edición de este año se esperan mejoras significativas, que le den un poco más de contenido artístico y menos aire de discoteca nocturna. Para empezar, las disciplinas que difieren mucho entre sí estarán bien separadas unas de otras, para evitar el caos y la ruidosa confusión que se dio en 1997.
Así es como las actividades más cercanas a la reflexión y la contemplación, como el café literario, la biblioteca y las exposiciones de plástica y fotografía, estarán en la planta alta, aisladas del movimiento de abajo. En la planta inferior, en cambio, se darán talleres abiertos a todo el público y tendrán lugar los recitales de rock. Además, las radios y las salas de producción musical contarán con aislación acústica.
Los organizadores han dispuesto que el público pueda rastrear las actividades de su interés con un sistema computarizado de información. Así, al adolescente desorientado en la inmensidad del Centro de Exposiciones se le propondrá un juego computarizado: él podrá teclear ciertos datos personales, incluso íntimos -edad, sexo, situación amorosa, hobbies, gustos y anhelos-, y se echará a andar una especie de horóscopo que, en cuestión de segundos, le dará sugerencias sobre las actividades del festival que presuntamente coinciden con su personalidad.
Si la desorientación continúa, al adolescente lo esperará una oficina de consulta metodológica, en la que un economista y un sociólogo intentarán dar claves para resolver problemas personales: ¿cómo puedo mejorar la relación con mis compañeros? ¿Debo ir a la facultad o salir a trabajar? ¿Cómo puedo formar mi propia banda de rock?
La cita será a partir del 24 de julio y continuará de manera ininterrumpida hasta el 2 de agosto, con lo cual se completarán nueve días consecutivos de producción y exhibición artísticas.
Hasta que salga el sol
Día tras día, noche tras noche, las 220 horas de festival prometen concentrar, en el mismo espacio en el que anualmente se realiza la Feria del Libro, a cientos de artistas con el afán de expresarse en las más variadas disciplinas: teatro, música, letras, fotografía, cine, danza, pintura y escultura. También habrá lugar para las producciones de video, la historieta, el diseño de indumentaria, la producción de radio y la edición de revistas alternativas.
Todos los artistas jóvenes que tengan algo para mostrar o para producir durante el festival serán bienvenidos para postularse y participar de la selección de obras e ideas, un concurso que tendrá lugar hasta el 19 de este mes. Quienes resulten seleccionados tendrán la oportunidad de mostrar su talento en el Centro de Exposiciones, frente a un público que posiblemente supere el medio millón de personas.
Las bases del concurso podrán retirarse en cualquiera de los centros culturales barriales o en la Secretaría de Cultura de la Ciudad, que tiene en sus manos la puesta en escena de todo el festival, en Avenida de Mayo al 500.
El año último desfilaron por el Centro de Exposiciones cerca de 600.000 personas, adolescentes en su mayoría, que salían del colegio y se internaban en la penumbra permanente del recinto, una sombra constante sólo interrumpida por breves haces de luz que, de a ratos, le daban al festival de la cultura un sabor a pista de baile.
También es cierto que, en horas de la mañana, se veía a abuelos paseando por el lugar con sus nietos, que mezclaban su andar con la presencia cansada y feliz de algunos adolescentes trasnochados que ni se daban tiempo para ir a sus casas a cambiarse de ropa. La presencia, aunque minoritaria, de gente de todas las edades, hizo evidente el alcance masivo de la propuesta.
Hubo música a rabiar, que emanaba sin cesar de los recitales de rock, de una radio abierta y, con especial estruendo, del canal de videoclips Much Music, que se hizo sentir en casi todos los ambientes.
Esta vez, habrá talleres, y para todos los gustos, en la mayoría de las disciplinas. También se montarán recitales de tango y de música clásica, pero sobre todo de rock.
Se van a editar, al igual que en la edición anterior, CD con temas de algunos de los conjuntos participantes, además de libros de cuentos, de poesía y novelas.
Además, cada disciplina, sea teatro, pintura, fotografía o cualquier otra, tendrá sobre el final del festival su propio CD ROM, con la suma de las actividades desarrolladas durante las 220 horas de arte continuo.
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