Cómo evitar ser robado en trenes y subtes

Hay ladrones que se cuelgan de las ventanillas del tren para arrebatar carteras; operan en grupos; la violencia es mayor
Gustavo Carabajal
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9 de diciembre de 2001  

Llegan en grupos numerosos. Algunos utilizan los vagones en desuso estacionados cerca de la estación Caballito como aguantaderos. Otros se cuelgan de las ventanas de los trenes para arrebatar las carteras de las mujeres en los andenes. Son los delincuentes que se dedican a robar a los pasajeros de subtes y trenes.

Con 3.500.000 pasajeros que utilizan diariamente sus andenes y estaciones, la red de subterráneos y trenes que se concentra en la ciudad de Buenos Aires constituye un blanco para los delincuentes.

Generalmente, eligen como víctimas a las mujeres o a personas mayores, de ambos sexos. Utilizan diversas tácticas y estrategias, como ir con menores al frente o en patotas de tres o cuatro asaltantes.

"En este caso los delincuentes aprovechan la detención del tren en una estación y, cuando las puertas están a punto de cerrarse, uno de ellos se interpone entre ambas hojas, mientras su cómplice arrebata la cartera o el maletín de la víctima", explicó el comisario mayor Carlos Monza, director del Departamento de Seguridad en el Transporte de la Policía Federal, dependencia encargada de custodiar las líneas de trenes, subterráneos y la estación terminal de ómnibus de Retiro.

Según la policía, los malvivientes que se dedican a este tipo de robos son cada vez más violentos.

"Pero el peligro o el riesgo no consisten únicamente en que le roben, sino en que la mayoría de estos hechos delictivos son cometidos por arrebatadores en los bordes de los andenes. Existe riesgo para los pasajeros debido a que el tironeo puede terminar con la víctima del robo en las vías del tren o del subte", expresó Monza.

Hace quince días, Gabriela R. caminaba por uno de los andenes de la estación Ramón Carranza. Acababa de bajarse del tren que iba hacia Retiro cuando un delincuente, con el torso desnudo fuera de la formación y a través de la ventanilla, le arrebató la cartera, mientras el tren arrancaba. El ladrón era sostenido por un cómplice desde dentro del vagón.

"Por suerte, la mujer no cayó bajo las ruedas del tren. La escena fue advertida por un policía, que detuvo un automóvil particular y siguió a la formación por la calle hasta que llegó a la estación Tres de Febrero. Allí se había demorado la salida del tren y el agente más otros tres policías que llegaron de refuerzo lograron detener a los delincuentes. Después, comprobamos que uno de ellos había salido unos días antes de la cárcel y tenía varias entradas en comisarías por hechos de este tipo", señaló el comisario Carlos Kevorkian, jefe de la División Mitre.

Según Norberto Ramos, titular de la División Belgrano, "aunque parezca mentira, la mayoría de las bandas realiza un relevamiento de los pasajeros que viajan en un vagón, antes de actuar. No eligen las víctimas al azar. En algunas ocasiones están en complicidad con los vendedores ambulantes que pululan en los trenes. En cada venta, algunos de estos sujetos aprovecha para ver la plata que lleva el cliente y se lo marcan a los asaltantes, que pegan el manotazo cuando arranca el tren".

Como si fueran monos

En octubre último, la policía desbarató una banda que robaba a los pasajeros que esperaban cruzar las vías de la estación Don Torcuato para ir a tomar un remise. "Se colgaban del último vagón y, como si fueran monos moviéndose en las lianas, arrebataban las carteras de las mujeres", explicó el comisario Osvaldo Mateo, de la División Sarmiento.

"A diferencia de lo que ocurre en los trenes, en la red de subterráneos el delito a cargo del punguista es más común que el cometido por los arrebatadores. Generalmente, los delincuentes actúan dentro de los vagones porque en los andenes hay mucha vigilancia, ya sea por medio de cámaras de televisión o de policías. Los arrebatos no son frecuentes porque este tipo de malvivientes cuenta en la red con pocas vías de escape", sostuvo el subcomisario Julio Forlenza, jefe de la comisaría de subterráneos, creada hace un año y medio.

Las adyacencias de las paradas de taxis constituyen otro frente delictivo del que deben cuidarse los pasajeros que utilizan los trenes. En la esquina de Brasil y Hornos se registraron varios asaltos, donde un grupo de menores rodeaba al taxi que no se detenía justo en la parada asignada y saqueaba al pasajero que llegaba a la estación Constitución del Roca.

"En este caso recomendamos a los pasajeros que digan a los taxistas que se detengan cerca de la escalinata, donde siempre hay un policía. A esos menores delincuentes los espantamos con presencia policial, pero siempre vuelven. Además, la delincuencia en los trenes también abarca el narcotráfico. Hace unos días secuestramos un par de kilogramos de marihuana en un vagón", relató el comisario Ricardo Faranna.

Las estaciones de trenes y la terminal de ómnibus de Retiro también constituyen un blanco para delincuentes que utilizan los taxis para robar.

En la terminal de Retiro, los integrantes de la mafia de los taxis buscan a sus víctimas en la zona destinada únicamente al descenso de pasajeros. Realizan distintos circuitos y no ingresan en el sector destinado a los taxis, porque allí deberían presentar la credencial otorgada por Sacta y quedarían registrados en las cámaras.

Recomendaciones

A continuación se detallan algunas de las recomendaciones que realiza la Policía Federal para prevenir asaltos en trenes y subtes:

  • En los trenes: no se distraiga ante la presencia de ocasionales vendedores o supuestos artistas, debido a que ello puede constituir un ardid de los delincuentes
  • No se ubique al borde del andén. Mantenga la distancia.
  • No haga ostentación o exhibición de objetos de valor. Mantenga ocultos relojes y pulseras para desalentar a los arrebatadores. Es una medida de precaución.
  • En el caso de que el viaje sea nocturno, evite los vagones poco iluminados o con poca concurrencia.
  • Especialmente en los primeros días del mes y cuando se cobren haberes mensuales o quincenales, cuide de llevar el dinero en lugares seguros y distribuidos en diversos bolsillos para evitar la modalidad delictiva de los punguistas o descuidistas.
  • Esta última medida deberá ser ejercida especialmente cuando los pasajeros lleguen a las boleterías. Por tal motivo, se recomienda tener el dinero justo para pagar el boleto.
  • Es preferible evitar tomar contacto con desconocidos en las terminales ferroviarias.
  • Recuerde que los delincuentes saben que el pasajero tiene más dinero cuando parte hacia un destino turístico que cuando regresa de las vacaciones.
  • No coloque el brazo en el que lleva el reloj o alguna pulsera del lado de la ventanilla.
  • Tenga cuidado con los vendedores ambulantes. En cualquier caso, nunca haga ostentación del dinero que lleva si decide comprarles; cuando pague algún artículo que les adquiera, abone con "plata chica", porque si saben que lleva una suma importante encima pueden delatarlo ante un delincuente.
  • Nunca pierda de vista sus valijas o bolsos.
  • Si viaja en subte: como los delincuentes suelen actuar dentro de los vagones, aprovechándose del tumulto, lleve siempre al frente la cartera o el maletín.
  • Coloque alguno de los brazos en los laterales de la cartera. Así, se evitará que la corten o la tironeen. Además, resultará más complicado el trabajo del punguista.
  • No demore mucho tiempo en salir de los pasillos de las estaciones de subterráneos. Generalmente, son los lugares que poseen menos vigilancia.
  • Tanto la Policía Federal como las empresas de ferrocarriles y subterráneos colocarán en los andenes y en las formaciones un listado con todas estas medidas de precaución.
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