
El nivel sonoro en dos edificios del barrio de Constitución pegados a la Autopista 25 de mayo es muy superior al nivel tolerable recomendado por la OMS
Virrey Cevallos 1232 versus Solís 1255: edificios gemelos y antagónicos. De porte clásico, deslumbran con su azulejo y su ladrillo a la vista del mismo tono: son portentosas moles características de los años 70: nacieron antes de la Autopista 25 de Mayo, su escolta injusta –ruidosa y ruin-, antes de Osvaldo Cacciatore, el intendente de facto del afán modernizador y la lapicera sádica que ordenaba demoliciones, como se lee en los diarios de finales de los 70 y principios de los 80. Hubo centenares de demoliciones y readecuaciones por semana, gesta que se llevaba puesta a una línea ilimitada de pequeñas casas y patios, en un sacrificio para que la curvada senda se desarrollase.
