
A cinco kilómetros de Esquel, un espejo de agua que rompe todas las reglas sobrevive entre el uso recreativo y la vigilancia
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ESQUEL.– La subida hacia el centro de esquí La Hoya es un pasaje que separa la ciudad de Esquel, provincia de Chubut, en dos partes. Por un lado, el valle se expande con una gran variedad de viviendas. Del otro, la verticalidad de la montaña rige por sus propias normas de viento. El camino que se abre es un escenario de resistencia tanto física como mental. Los ciclistas ascienden con dificultad cada metro de la pendiente mientras el viento de la cordillera trata de llevarlos de vuelta a la base. Es un aire que purifica.
