
A finales de 1948, el Premio Nobel de Física entró al quirófano por un cuadro con fuertes dolores abdominales; moriría siete años después
8'minutos de lectura
El 31 de diciembre de 1948, en el hospital judío de Brooklyn de Nueva York, entró al quirófano un paciente que por entonces ya era mundialmente célebre: Albert Einstein. Tenía 69 años y hacía 27 que había sido distinguido con el Premio Nobel de Física. Einstein, un fumador empedernido, especialmente de pipa, tenía fuertes dolores abdominales.

