
Un estudio publicado en una importante revista científica desafía un relato sobre la pandemia de gripe de 1918 que se había perpetuado durante más de 100 años
The New York Times
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NUEVA YORK.– La gripe típicamente mata a los más niños, los más ancianos y los enfermos. Y por eso el virus que azotó el mundo en 1918 fue tan inusual, o al menos eso dice la historia: barrió con la vida de jóvenes sanos y fuertes con tanta rapidez como la de quienes eran frágiles o tenían enfermedades crónicas.
Por The New York Times

