Entre los ejecutivos, el helicóptero suma adeptos

Por seguridad y comodidad son cada vez más quienes lo usan
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2 de diciembre de 2001  

En el aire no hay atracos. Tampoco secuestros. Ni mucho menos camiones que se cruzan y generan peligro. O demoras por caos en el tránsito. Habrá otros modeladores del riesgo, aunque allá arriba parecería haber más seguridad y, sobre todo, mucha mayor velocidad de traslado. Por aire a Pilar se llega en cinco minutos. Por tierra, en una hora.

Por estos motivos, básicamente, cada vez son más los empresarios que eligen movilizarse hacia sus trabajos en helicóptero, en lugar de hacerlo por automóvil.

Tendencia en alza

Obviamente, el servicio no es para quienes viven y trabajan en medio de la ciudad, sino para aquellos que deben recorrer distancias más largas.

Del año último a éste, la cantidad de viajes express, tal como son llamados los traslados de ejecutivos que se dirigen a sus trabajos, creció un ciento por ciento, tal lo delatan las estadísticas de Hangar Uno, una de las empresas líderes del sector.

En el lapso mencionado, sólo los vuelos ejecutivos crecieron de 112 a 194, con una proyección de 220 hacia fines de año. Y sin contar aquellos civiles que hicieron el curso de casi ocho meses y obtuvieron su licencia para pilotear.

"Para un empresario, el tiempo es plata. Y con el helicóptero optimizás mucho el tiempo", opinó Marcelo Carenzo, de la División Residencias de Gerlach Campbell y presidente de Ecosur.

Carenzo construye casas en countries: "Puedo ir de Pilar a Santa Mónica, en el Delta, y después pasar por una casa que estoy haciendo en Pinamar, por ejemplo. Y todo en un día. En auto no podría hacerlo. Además, lo utilizo como un elemento de marketing, porque llevo a mis clientes a ver cómo anda la construcción de sus respectivas casas".

No sólo al tiempo le apunta este empresario, de 39 años, que hace cuatro decidió aprender a pilotear: "En la ruta tenés más riesgos que en un helicóptero. Hay más situaciones de peligro que en el aire. Yo siento que arriba de un helicóptero dependo sólo de mí y que, en cambio, en la ruta hay demasiados factores externos, desde un camión que se te cruza o un auto que no frena a tiempo hasta la cantidad de robos, que cada día son más".

A trabajar en helicóptero

En la Argentina existen en la actualidad 160 helicópteros civiles. De éstos, el 60 por ciento es utilizado por motivos laborales.

Carenzo es uno de ellos. Raúl Chomicz es otro.

Empresario de la industria plástica, de 46 años, Chomicz obtuvo su licencia hace cinco temporadas. Ahora viaja casi diariamente a Pergamino, Rosario, Mar del Plata. "Gano muchísimo tiempo. En el día voy a visitar clientes que viven lejos, por ejemplo."

Esa es una razón. La otra coincide con uno de los motivos esgrimidos por Carenzo: la seguridad. "Hay mucha inseguridad en la ruta. Por los robos y porque muy pocos manejan bien. En el aire me siento más tranquilo", aseguró.

A pesar del notorio crecimiento del sector, aún falta para el desarrollo completo de la industria del aire.

"En San Pablo hay 300 helipuertos civiles, por ejemplo. Acá, en Buenos Aires, el mercado creció mucho, pero la recesión impidió que aumentara más todavía", señaló Rodolfo Lagos Mármol, de Helicenter, otra de las empresas que brindan el servicio de traslados en helicópteros.

En Hangar Uno apuntalaron la visión que tienen en Helicenter. "La prueba de que falta mucho es que en la Capital hay un solo helipuerto civil, que es el que nosotros tenemos en el Edificio Centinela, detrás de la estación de ómnibus de Retiro", comentó Guillermo Tufró, el presidente.

La ruta aérea que une el Centinela con Pilar, Campana o Don Torcuato, por ejemplo, cuesta 120 pesos para ir y volver. Un city tour por el cielo, 90 pesos, incluida una recorrida por establecimientos coloniales, con asado y cabalgata. Este último servicio suele ser contratado por empresarios que buscan agasajar clientes, sobre todo extranjeros.

En principio, ante esta realidad, surge la idea de que se trata de un medio de transporte elitista. Pero los empresarios lo niegan: "Yo siempre pensé eso. Decía que no era para mí. Pero es falso esto de que los que vuelan en helicóptero son de clase alta", se opuso Marcelo Carenzo.

También empresarios

Sin embargo, la lista de clientes que más creció es la de los altos mandos de las empresas. Massalin Particulares, Bayer, BMW, Edesur, Klaukol, Roemmers y Siemens son algunas de las firmas que eligen el helicóptero para su personal más calificado.

"Si bien la industria no se desarrolló tanto por la recesión, es inocultable que la inseguridad colaboró con el crecimiento del sector. Los empresarios quieren viajar en helicóptero, en gran parte para evitar robos o diversas situaciones que puedan aparecer en la ruta", confió Héctor Fernández, director ejecutivo de Hangar Uno.

Para ahorrar tiempo, que en el argot empresarial es lo mismo que ganar dinero, y para resguardarse de la inseguridad en los caminos, los ejecutivos eligen cada vez más frecuentemente los viajes en helicóptero. Aun cuando faltan años de desarrollo para que se produzca un boom, el crecimiento del segmento resulta tan evidente como sintomático.

Del hangar al lugar de trabajo

Según los entendidos, es una modalidad en franco crecimiento -100% el año último-. Empresarios y ejecutivos prefieren los helicópteros no sólo por rapidez, sino también por seguridad. No es tan sencillo ser asaltado en el aire, sostienen algunos usuarios. En Buenos Aires hay 160 aparatos, pero un solo helipuerto civil. El 60% de las aeronaves es utilizado por cuestiones laborales. En San Pablo, en cambio, hay más de 300 lugares para aterrizar. Aquí, un viaje desde el microcentro hasta Pilar tiene un valor de ciento veinte pesos.

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