
Cecilia Gallardo coordina un equipo de 50 mujeres para cuidar a los pacientes pediátricos en el Gutiérrez; “cuando un niño se ríe empieza a conectar con el mundo y esa respuesta que logramos sacar es muy increíble”, cuenta
El teléfono no para de sonar. Cecilia Gallardo atiende con el saludo de “voluntarias”, y continúa la conversación: “Sí, para mañana, bueno que mande la orden. Hay una voluntaria ahí, así que dásela a ella y que la traiga. Dale, sí, sí mañana a la tarde. Nos vemos”. Esta escena se repetirá varias veces a lo largo de la mañana. En la diminuta oficina en la que el voluntariado del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez funciona, el trajín de mujeres que entran y salen con mudas de ropa, juguetes, o pedidos para cuidar chicos, no cesa.
