
La era de los anticonceptivos masculinos podría estar cerca
Un fármaco inyectable está en desarrollo en la India y empresas de Estados Unidos buscan sus propias versiones
6 minutos de lectura'

WASHINGTON.– Durante casi medio siglo, Sujoy Guha ha trabajado para perfeccionar un anticonceptivo masculino. Ahora la idea del médico indio de 86 años está cobrando impulso, lo que plantea la perspectiva de cambiar la forma en que se practica la anticoncepción en todo el mundo.
La apuesta es una inyección de hidrogel en los conductos deferentes, los tubos que transportan los espermatozoides desde los testículos, que bloquea temporalmente el paso de los espermatozoides. El anticonceptivo inyectable de Guha, conocido como RISUG, sigue en desarrollo en la India tras décadas de investigación, revisión reglamentaria y obstáculos burocráticos. Pero ahora las empresas en Estados Unidos desarrollan sus propias versiones y compiten para comercializar anticonceptivos “vaso-oclusivos”.
Next Life Sciences estuvo desarrollando Plan A, que utiliza vasalgel y cuyo origen se remonta directamente al trabajo de Guha. El anticonceptivo no hormonal está diseñado para durar unos diez años y puede revertirse con una segunda inyección de solución de bicarbonato de sodio que disuelve el gel.
“No tienes que preocuparte por el consumo diario, que es un problema enorme con la anticoncepción”, destacó L.R. Fox, fundador de Next Life Sciences. “Apagas tu fertilidad hasta que estés listo para encenderla intencionalmente”, agregó.

Fox describió el interés en la anticoncepción masculina como “explosivo”, con 55.000 hombres en la lista de interés de la empresa. Un video de Plan A recibió 4,5 millones de visitas de la noche a la mañana, señaló.
En paralelo, Contraline desarrolla ADAM, un hidrogel no hormonal que también bloquea el paso de los espermatozoides a través de los conductos deferentes, diseñado inicialmente para degradarse por sí solo en dos años.
Brian T. Nguyen, gineco-obstetra e investigador de anticoncepción masculina en la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, apunta que es optimista sobre la adopción a gran escala de la anticoncepción masculina reversible.
“Desde un punto de vista estructural, uno de los problemas principales en realidad no es necesariamente si los hombres quieren hacerlo o no, sino que cuando sí quieren hacerlo ¿quién puede proporcionarlo y quién puede pagarlo? ¿Pueden acceder a él?”, sostuvo Nguyen.
“Con la llegada de los primeros anticonceptivos reversibles masculinos, vas a tener a más hombres participando en conversaciones al respecto, ya sea que les afecte directamente o en abstracto o de maneras que simplemente pongan la idea de que la prevención del embarazo está en manos de un hombre en la conciencia social”, indicó. “Y eso cambia el paradigma”, continuó.

Los hombres actualmente tienen solo dos métodos anticonceptivos ampliamente disponibles: los preservativos y las vasectomías. Las mujeres tienen más de una decena de opciones, muchas con efectos secundarios. Una encuesta de KFF de 2024 encontró que el 82% de las mujeres en edad reproductiva había utilizado anticonceptivos en los 12 meses anteriores. Entre las usuarias de anticonceptivos que dijeron que preferirían otro método, el 23% afirmó que preferiría que su pareja se hiciera una vasectomía.
Los avances
En un nuevo documental Give It a Shot, Vaishali Sinha pone el foco en el prolongado esfuerzo por comercializar un anticonceptivo masculino reversible mientras examina por qué la responsabilidad de la anticoncepción recayó tan fuertemente en las mujeres.
“Creo que es muy importante que los hombres se pregunten qué pueden hacer, qué hay dentro de su cuerpo, de qué son responsables”, explicó Sinha en una entrevista. “Demos vuelta la lente y veamos qué pueden hacer verdaderamente para avanzar hacia la equidad de género”, añadió.
También está el atractivo de la conveniencia y el control.
Next Life Sciences completó recientemente los ensayos clínicos de Fase 2, según Fox con resultados que describió como “demostración de una seguridad y eficacia increíbles”. En un ensayo con 40 hombres, Plan A se colocó con éxito en los conductos deferentes y redujo los recuentos de espermatozoides a cero. La empresa está probando si el procedimiento se puede revertir y los niveles de esperma se pueden restaurar.
Los ensayos de Fase 3 comenzarán pronto, indicó Fox, y agregó que la empresa apunta a obtener la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) en 2028. “Estamos sentando las bases ahora para garantizar un lanzamiento mundial”, consideró.
El primer estudio en humanos de ADAM fue una prueba de concepto (un primer paso para evaluar la seguridad y la viabilidad), antes de un estudio de eficacia más amplio para obtener la aprobación regulatoria.

Kevin Eisenfrats, cofundador y director ejecutivo de Contraline, explicó en un correo electrónico que ADAM “podría colocarse en el conducto deferente y podría reducir rápidamente la concentración de espermatozoides a niveles muy bajos sin hacerlo de forma permanente”.
Desde entonces, Contraline rediseñó el producto para que sea más rápido de usar y amplíe la vida útil del hidrogel.
“El próximo paso importante es un estudio clínico de ADAM 2.0 que incluya la evaluación del procedimiento de reversión”, expresó Eisenfrats.
La compañía recibió recientemente 92,5 millones de dólares en financiación, reveló. La mayor parte se destinará a NES/T, el brazo de anticonceptivos hormonales de la compañía/gel para hombres, ya que es el programa clínicamente más avanzado añadió.
El RISUG, por su parte, recorrió un camino mucho más largo. Give it a Shot destaca la evolución de la tecnología, así como la historia detrás de ella: la masiva “campaña de esterilización” de la década de 1970 en la que más de 6 millones de hombres fueron blanco de vasectomías forzadas. Desde entonces, el foco se desplazó hacia las mujeres.
Hoy en día la esterilización es el anticonceptivo dominante para las mujeres en todo el mundo.
El documental pasa un tiempo en Chittorgarh, una importante ciudad india en el estado occidental de Rajastán, donde una docena de mujeres hablaron sobre su experiencia con la esterilización. Una mujer provocó risas al compartir que el único hombre que conocía que aceptó una vasectomía tenía 14 hijos y una esposa que se negó a la operación.
“Había una gran sensación de alegría y de equidad entre estas parejas, que percibí en su conversación cuando hablaban del RISUG y de cómo eso se negociaba”, recordó Sinha. Fueron 500 los hombres en la India se presentaron para participar en un ensayo clínico.
La documentalista identificó los obstáculos que el anticonceptivo ha enfrentado en la India, incluida la falta de interés entre las grandes empresas farmacéuticas y “la falta de que esto esté en la agenda de alguien, ya sean organizaciones sin fines de lucro gobiernos o capitalistas”.
Para administrarlo, se hace una abertura del tamaño similar al de un orificio efectuado con un alfiler destinado a exponer el conducto para la inyección seguida de un vendaje y una breve observación.
Sinha mencionó que un hombre le dijo con orgullo: “En 30 minutos pude volver a casa en mi moto”.



