
Construido por el estanciero Don Pedro Estrugamou Larrart en 1904, el casco de la Estancia La Fortuna está próximo a convertirse en un hotel
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Pasaron 122 años desde que una gran fiesta de inauguración con familia y amigos tuvo lugar en esta magnífica edificación que es un emblema de Salto hasta nuestros días. Según explica Fabián Valaco, director de Turismo del municipio, fue en 1898 cuando el hacendado, Don Pedro Estrugamou Larrart, mandó a construir un nuevo casco para la estancia. Descendientes de la familia sostienen que el bearnés Jean Estrugamou la había comprado y heredado a su hijo Pedro, quien se puso al frente de la estancia, que en ese entonces tenía 2600 hectáreas.
Por Silvina Vitale

