
En los últimos años, en unas pocas cuadras se sumaron espacios gastronómicos con propuestas innovadoras y talleres de arte que lo hacen una experiencia que atrae cada vez más visitantes
Los vecinos y quienes la visitan la describen como un oasis, un sub-barrio que no se rige por el tiempo apresurado que impone la gran ciudad. La tranquilidad se respira por sus calles en donde se alternan casas bajas con galpones y fábricas y donde la quietud apenas se ve sobresaltada por el paso del tren o por el movimiento que impone la sede de la Asociación Atlética Argentinos Juniors. Allí donde se inició Diego Armando Maradona a mediados de los años 70, algo que los vecinos se encargan de recordar y que se refleja en los murales del ídolo pintados aquí y allá por las paredes del barrio.

