
Casi no hay actividad comercial hoy en el Paseo del Sol, signado por el declive, junto al Alto Palermo; una iniciativa de IRSA busca recuperarlo con un perfil “joven y de diseño”; expectativa vecinal
A lo largo del camino de 90 metros en donde, en un pasado no tan lejano, estuvo emplazado el Paseo del Sol con sus 20 locales, un jueves en pleno horario comercial casi no había personas. Abundaban los vidrios tapizados de papeles y también los rotos, las farolas sin tulipas y las persianas cerradas en ese rincón del barrio de Palermo. El antiguo ruido de vajillas, además, estaba completamente ausente. La única vecina que caminaba por ahí, mientras paseaba a su perro, señaló que el mismo escenario predominó en los últimos años, después de la pandemia. El punto más conflictivo, según manifestó, ocurrió cuando durante la cuarentena cerraron los comercios: el lugar se llenó de colchones y hubo problemas de inseguridad.
