Por la calle

Por Juan Carlos Insiarte
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12 de diciembre de 2001  

Llegó la solución

Según las mediciones realizadas por los organismos competentes del Gobierno de la Ciudad, llegó la solución para los sufridos vecinos de la confitería ubicada en la avenida Santa Fe y Salguero. El subsecretario de Medio Ambiente, Juan Carlos Poli, ordenó distintos procedimientos, preocupado por las quejas de los linderos, publicadas por La Nacion, debidas al permanente olor a comida y los ruidos producidos por los extractores de aire y los aparatos de aire acondicionado.

En principio, se labraron dos actas de infracción por la comprobación de ruidos molestos en horas nocturnas, tal como lo señalaron los moradores de la zona. Hubo intimaciones y, en la actualidad, al tomarse nuevamente las mediciones, los valores se encontraron dentro de los parámetros permitidos, según el funcionario. Esto significa que se tomaron los recaudos para evitar las molestias, hecho que comprobará en forma periódica la Dirección General de Fiscalización de Obras.

Poda demorada

Para Ariel Antolin esperar una respuesta del Gobierno de la Ciudad para un reclamo de poda de árboles es un suplicio prolongado, aunque tiene sus entretelones. Relató que el consorcio al que pertenece, en Uriarte al 1300, está cansado de solicitar la poda de los plátanos de la cuadra.

No tuvieron respuesta formal, pero informalmente le hicieron saber que “si le acercan algo a cambio al funcionario respectivo mandarían la cuadrilla”.

Antolin dijo que el pedido se efectuó por un motivo higiénico, puesto que no sólo los balcones y departamentos en esta época del año están afectados, sino que las personas están cada vez más con problemas de alergia.

“Sé que este tipo de árbol se convirtió en una plaga y me agradaría que el Gobierno de la Ciudad comenzara a tomar medidas para paliar los efectos”, pidió Antolin.

Calle de telgopor

“Ayacucho, en sus dos cuadras desde Guido hasta Las Heras, presenta esporádicos hundimientos, como si debajo de la capa asfáltica el sostén fuese de telgopor o gofio”, relató el titular de la Asociación Vecinal Recoleta, Miguel Coco Lantermino.

Comentó el dirigente que es habitual pedir el arreglo a los organismos responsables, pero, hasta que les toca en el ranking de prioridades, se les colocan a estos hoyos callejeros unos palos largos fajados con tiras plásticas para alertar a los viandantes y automovilistas.

“Por suerte, los palos los sacan antes de que les salgan raíces –dijo Lantermino–, pero con esta modalidad tuvimos aquí en la Recoleta un seudomangrullo.

“Desde hace unas dos semanas, en la esquina de Ayacucho casi Vicente López, un agujero prolíjamente redondo del que no se ve el fondo, apareció para quedarse. Está rodeado de estacas y fajas y se parece a un virtual retrete de campo, algo de lo que Recoleta adolece, como es la falta de baños públicos”, describió el vecinalista.

Cuadra olvidada

Para José E. De Pascuale, la calle Bolivia, entre Juan F. Aranguren y la avenida Avellaneda, podría denominarse la “calle olvidada”, por su desastroso estado.

El vecino pidió que se la incorpore en el Plan de Reparación Integral de Calzadas que está realizando la Secretaría de Obras y Servicios Públicos del Gobierno de la Ciudad.

Para comunicarse con esta columna, los lectores que deseen hacer llegar sus inquietudes pueden hacerlo al siguiente correo electrónico: jcinsiarte@lanacion.com.ar

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