
Se vende nafta adulterada en todo el país
La maniobra más usual consiste en agregarle solvente o benceno.
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Una serie de análisis que la Secretaría de Energía realiza en forma metódica en las estaciones de servicio del país arrojó que una de cada cuatro vende naftas adulteradas o que no cumple con las normas de calidad.
Entre septiembre del año último y el 30 de marzo del corriente la secretaría inspeccionó 3424 estaciones de las cerca de 6600 que funcionan en la Argentina y descubrió que el 26,5 por ciento -908 estaciones- "no cumplió con los ensayos de calidad". La gran mayoría de estos casos correspondieron a adulteraciones, según la información proporcionada a La Nación .
El mayor porcentaje de irregularidades se registra en las estaciones sin marca, también llamadas de bandera blanca, pues operan sin la insignia de una petrolera.
El procedimiento más común consiste en agregarle al combustible solvente o benceno, productos que están exentos de impuestos si se los destina a la industria. La adulteración se denomina "sopa".
Se calcula que todos los meses hay un excedente de 20.000 metros cúbicos de solvente, benceno y tolueno que no es requerido para fines industriales y que se emplearía en las "sopas".
En las estaciones de marca el porcentaje de adulteraciones y violaciones a los estándares de calidad "es de un promedio del siete por ciento".
"El índice de irregularidades es altísimo. Debería ser casi cero, porque nosotros también inspeccionamos el combustible en la salida de las destilerías y los análisis arrojan resultados correctos", explica una alta fuente de la secretaría.
Por medio de una vocera, Daniel Montamat, secretario de Energía, expresó a La Nación Daniel Montamat, secretario de Energía, expresó a La Nación que "la existencia de este mercado informal atenta contra la competencia en el mercado de los combustibles y dificulta la entrada de nuevos actores, porque traba la competencia por precios. Por eso -sostuvo-, hay que eliminarlo".
Hay estaciones blancas que venden hasta un siete por ciento más barato que las de marca.
Para Carlos Silvani, titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la solución es gravar el solvente que no es de uso industrial.
"Me parece lo mejor, y ese tema está en el Congreso. Desde el año pasado tomamos cartas en el asunto. Efectuamos más de 40 denuncias penales -detalló a La Nación - y ya hay algunas personas presas.
"El juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky ordenó la detención de una que está prófuga.Se trata de gente que realizó maniobras con los combustibles y que importaba solvente para hacer las "sopas". A raíz de estas acciones la recaudación ha aumentado", dijo Silvani.
Carlos Alberto Calabró, presidente de la Confederación de Entidades de Hidrocarburos de la República Argentina (Cehra), que agrupa a estaciones de marca y blancas, expresó que sus entidades son "las más interesadas en que haya transparencia".
"Pero, ¿sabe cuál es el remedio que funcionaría en el acto?", se preguntó. "Gravar el solvente con los mismos impuestos de la nafta.Lo fabrican seis empresas, cuatro de ellas grandes petroleras que también elaboran combustible. Seguramente, saben a quién venden el solvente."
"La adulteración deteriora partes importantes de los motores", afirmó el ingeniero Rafael Vicente Sierra, tesorero y presidente de la Comisión Asesora de Automovilismo Deportivo del Automóvil Club Argentino(ACA).
Camino a la destrucción
Otro especialista en la materia agregó: "Puede pasar cualquier cosa. Desde que se funda la cabeza de un pistón, porque la nafta no se enciende cuando debe, hasta que se destruya el motor del automóvil".
Fue a partir de los primeros hallazgos cuando, hace unos meses, la secretaría puso sobre aviso a la AFIP y se descubrió una evasión impositiva de entre 500 y 600 millones de pesos en los combustibles.
"Es la primera vez que se trabaja con la AFIP para aplicar las penalidades que corresponden", sostuvo Montamat.
Las zonas donde hay más adulteración son las de Campana, Bahía Blanca, San Lorenzo, Pergamino y Junín, a las que hay que agregar el conurbano bonaerense, debido a la gran cantidad de estaciones blancas.
En cambio, la Capital Federal resultó uno de los distritos más seguros.
Otra estafa registrada por la secretaría fue el hallazgo, en estaciones muy alejadas de la Patagonia, de nafta exenta de impuestos que se destina al Sur (como se informa por separado).
Este combustible contiene un trazador que no lo afecta, pero que se tiñe de rojo al entrar en contacto con un aditivo.
Podría ser mayor
"En el rubro de los que no cumplen con los ensayos de calidad, que es del 26,5 por ciento -agregó la fuente-, el resultado podría bajar al 20 por ciento si se excluyen los que están en los límites de los errores del método."
Sin embargo, un especialista en combustibles ajeno a la secretaría deslizó que el porcentaje de adulteraciones e incumplimiento de las normas de calidad, "seguramente, es superior al que encontró la Secretaría de Energía, especialmente, en las naftas de marca. Deberían tomar más muestras. Hay algo que no cierra: en los últimos años se incrementó el número de automóviles, pero no el consumo de nafta", dijo.
Coincidencias
En el país hay cerca de 800 estaciones blancas. El combustible lo compran a distribuidores que, a su vez, adquieren de, por ejemplo, YPF, "quizás el principal abastecedor de las blancas con su planta de La Matanza", según Calabró.
Las adulteraciones se realizan en la distribución o en la estación.
"Hace quince días, me reuní con Carlos Silvani (titular de la AFIP) para intentar solucionar el problema.Le pedí gravar el solvente con los mismos impuestos que las naftas. Estuvo de acuerdo, pero me dijo que todo está en manos del Congreso. Hay que gravarlo y devolverles el impuesto a los que lo emplean en fabricación de pinturas, por ejemplo", expresó Calabró.
En poco tiempo, la brasileña Petrobrás tendrá estaciones en nuestro país, e YPF-Repsol hará lo propio en Brasil. Allí, el panorama es bastante similar al de la Argentina.
Multas y clausuras
Desde septiembre último, la Secretaría de Energía realiza análisis en 500 estaciones por mes. Este año inspeccionarán a todas las del país.
En realidad, la secretaría ordena los análisis y éstos los efectúa el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
En cada estación inspeccionada "se labra un acta y se toman tres muestras idénticas de nafta súper, de nafta común y de gasoil. Las muestras -explica la fuente de la secretaría- se sellan y precintan. Una es para nosotros; otra, para el INTI, y la tercera queda en la estación para que el estacionero encargue estudios en otro sitio si no está de acuerdo con los resultados del INTI.
"También verificamos que el surtidor indique con precisión lo que carga", agregó.
En el 5,2 por ciento de las inspecciones se encontraron surtidores que marcaban más de lo que despachaban y en el 2,7 por ciento de los casos marcaban menos.
Se han descubierto casos en los que la tercera muestra de combustible sellado que queda en la estación fue abierto con sumo cuidado para cambiar su contenido antes de enviarlo a analizar para intentar rebatir el resultado del INTI.
Los inspectores también comprueban que la estación haya tenido inspecciones de seguridad sobre estanqueidad de sus tanques y que exhiba en un sitio visible los precios y el certificado de inscripción.
"Ante una adulteración en una estación de marca, el responsable es el proveedor del combustible, salvo que exista un juicio previo de la marca contra el estacionero al que ya descubrieron adulterando", explican en la secretaría.
En el caso de las estaciones blancas, "el responsable es el estacionero, salvo que documente dónde obtuvo el combustible".
En enero la secretaría comenzó a aplicar multas de entre 10.000 y 15.000 pesos a estaciones que no cumplían con las normas de calidad o de seguridad.
Se han clausurado varias y se ha abierto un registro de reincidencias en el que ya figuran cuatro estaciones.
"Queremos depurar el mercado. A raíz de las clausuras notamos una cierto descenso en la cantidad de adulteraciones."





