
La casona se encuentra en una esquina muy concurrida de Olivos y a pesar de estar deshabitada y con signos de abandono, aún conserva su imponente presencia; figura en el inventario de edificios patrimoniales para darle protección a su estructura
El taxista tenía la mirada perdida en esa casona que ve enfrente. Estaba sentado en un banco a la sombra para esquivar el calor húmedo de la ribera rioplatense. Pasaban los trenes cerca; no se inmutó. Había autos que tocaban bocinas a otros estacionados en doble fila a la salida del colegio, pero seguía abstraído del mundo que lo rodeaba. ¿Recorría con su mirada las glorietas de la terraza? ¿O estaba admirando las terminaciones de los balcones y esa fachada con formas de palacete italiano? Solo él lo sabía. O quizás también los pasajeros que se subieron al Corsa blanco para emprender el viaje en su taxi.
