
La Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en Martínez, fue levantada en la década del 50; pertenece a la corriente del casablanquismo
Si no fuera por la pequeña cruz ubicada sobre una de las pirámides rojas, quienes transitan por la Avenida del Libertador al 13.900, jamás pensarían que esa gran vidriera con una construcción a lo alto, blanca y moderna, es un templo católico. El estilo de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima fue rupturista cuando se levantó hace más de 60 años, y continúa siéndolo ahora. Es el reflejo de las creencias de quienes la diseñaron de acuerdo al estilo casablanquista y con una novedosa ubicación del altar. Más allá de su arquitectura, la iglesia de Martínez encierra una serie de anécdotas curiosas que la convirtieron en ícono religioso.

