Tras 22 años de restauración: una centenaria locomotora que estuvo a punto de ser chatarra volvió a recorrer las vías bonaerenses
Construida en 1927 y restaurada por voluntarios del Ferroclub Argentino, la “Gran 39″ circuló el jueves pasado entre Remedios de Escalada y Dolores, despertando entusiasmo y nostalgia entre vecinos y aficionados
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La escena parece salida de otro tiempo o de alguna película. Una locomotora a vapor, pintada de negro brillante, hace sonar su bocina, larga humo y mueve a todo ritmo sus bielas rojas. Detrás, el campo argentino. Solo los autos que circulan por la autovía 2 nos recuerdan que se trata de un video actual.
El jueves pasado, una histórica locomotora construida por la empresa Vulcan Foundry, en Manchester, Inglaterra, en 1927, volvió a recorrer las vías bonaerenses tras ser restaurada por el Ferroclub Argentino.
🚂 IMÁGENES QUE EMOCIONARON A VARIOS
— Infocielo (@infocielo) August 21, 2026
🔥 La histórica locomotora Vulcan Foundry 3925, conocida como la “39 Grande”, volvió a recorrer las vías bonaerenses después de su restauración por el Ferroclub Argentino.
📍 La locomotora, construida en 1927, partió desde Remedios de… pic.twitter.com/pcdy5EaKlm
La locomotora, conocida como “la 39 Grande”, partió desde Remedios de Escalada —donde se encuentra el taller de restauración— rumbo a Dolores como parte de una prueba técnica. En el recorrido pasó por estaciones como Banfield, Lomas de Zamora, Adrogué, Chascomús, Lezama y Castelli. En cada localidad, los vecinos se acercaron a las vías para verla pasar y, en muchos casos, registrar el momento con sus celulares.
La imagen del tren a vapor despertó recuerdos en muchas personas y también la ilusión de que la recuperación de la máquina pueda convertirse en una experiencia turística.

En sus redes sociales, Alejandro Aristegui escribió: “Es espectacular. Felicito y abrazo a todos los trabajadores y fanáticos que hicieron posible que esta locomotora nos llene los ojos de historia y nostalgia”.
Froilán Bustamante recordó: “Años 69-70, Belgrano Sur, yo iba a la escuela en una de esas y con vagones tipo películas de vaqueros”. “Me llevó a mi infancia, cuando corríamos para saludar al guarda que iba en el último vagón que tenía una especie de balcón y siempre saludaba a los chicos”, contó Adriana Gazzara.
Una restauración de 22 años
La historia del regreso de la “39 Grande” comenzó en 1993, cuando fue rescatada en la localidad de Lobos cuando estaba destinada a convertirse en chatarra. A partir de entonces comenzó un largo y complejo proceso de recuperación.
Mariano Matera, responsable de la sede de Remedios de Escalada del Ferroclub Argentino, explicó a LA NACION que esta formación era parte de una serie de 20 locomotoras especialmente diseñadas para el servicio de trenes expresos de pasajeros.
“Su caldera se apagó en 1974 y nunca más prestó servicio. Tras una larga estadía en Empalme Lobos y luego de ser dada de baja por el ferrocarril, el Ferroclub Argentino, centro de preservación Remedios de Escalada, la solicita y en 1993 fue trasladada a su centro sede donde se abocó a un esmerado trabajo de restauración”, dijo.
Matera explicó que la restauración llevó alrededor de 22 años y consistió en una reparación general que incluyó, por ejemplo, el reentubado completo de la caldera. “Se tuvieron que fabricar y reparar muchos órganos del parque, piezas, ya que hoy en día no existen sus repuestos, para volver a ponerla en funcionamiento, al igual que los componentes que hacen a la seguridad operativa”, detalló.
Tras décadas de trabajo, la caldera de la locomotora volvió a encenderse por primera vez en julio de 2023 y en marzo de este año, luego de diversas instancias de pruebas exitosas, realizó los primeros viajes encabezando una formación de vagones, alcanzando velocidades cercanas a los 80 kilómetros por hora.
A futuro, la idea es que esta locomotora sea parte de una formación completamente restaurada por el Ferroclub. “Estamos en vías de armar una formación histórica para poder salir y mostrarla en distintos lugares. Detrás de la locomotora iban 4 coches, 1 furgón y 3 pullman que también restauramos nosotros. Todavía nos faltan un restaurante y un coche camarote. La idea no es quedarse entre cuatro paredes del taller sino tener una formación que se pueda llevar a distintos lugares”, concluyó Matera.
Recuperar la memoria ferroviaria
La recuperación de la “39 Grande” es apenas una muestra de la amplia tarea que realiza el Ferroclub Argentino, una asociación civil sin fines de lucro fundada en 1972 que reúne a personas unidas por la pasión por el ferrocarril y la preservación del patrimonio ferroviario.
En conjunto con el Museo Nacional Ferroviario, el Ferroclub conserva y restaura piezas históricas en sus tres Centros de Preservación, ubicados en Coronel Lynch, Remedios de Escalada y Tolosa.
El trabajo se sostiene principalmente gracias a las donaciones particulares y a la participación de sus socios. Son ellos quienes, de manera voluntaria, dedican parte de su tiempo a reparar, mantener y devolverles vida a locomotoras y vagones que, de otro modo, podrían quedar abandonados o desaparecer.
Tal vez ese sea el motivo por el cual el paso de esta locomotora emocionó a tantas personas: no solo volvió a funcionar una máquina. Por unos minutos también se recuperó parte de la memoria ferroviaria argentina.



