
Los detalles menos conocidos del pasado del fundador de Microsoft, uno de los ejecutivos más famosos de todos los tiempos, que siempre se mostró frío y distante, pero que al final mostró su lado más humano
Hace muchísimos años, cuando la informática era joven y los periodistas de tecnología y los directores de comunicación (dircom, en la jerga) de las mega corporaciones nos íbamos a tomar café sin la presencia de un séquito de asistentes de prensa, a charlar de bueyes perdidos, de nuestras realidades y de la increíble revolución que se venía y que todavía pocos se animaban a ver, aprendí mucho acerca de la abismal diferencia que hay entre lo que una corporación parece y cómo se autopercibe. Lo mismo pasa con el periodismo, no voy a negarlo. La diferencia es que en este caso es Hollywood el que mitifica el oficio y nos hace ver como una mezcla de James Bond con Clark Kent. Si quieren ver una película que muestra lo devastadora (anímica y físicamente) que puede ser una investigación periodística real, vean Spotlight.

