
Su primer trabajo fue en Atari, donde el único momento incómodo se lo hizo pasar Ray Kassar, el presidente de la compañía, con un comentario desubicado; después se fue a Activison y creó un clásico
¿Por qué nos gusta jugar? La respuesta podría llenar cien artículos como este, pero hay dos datos que son muy significativos, porque casi ninguna otra actividad cumple ambos requisitos. Por un lado, jugamos durante toda la vida, desde muy chiquitos hasta la ancianidad; parece ser, pues, más una necesidad que un (¿cómo le decimos?) pasatiempo. Por otro, lo primero que hacemos en la vida es jugar. Para un chico, el juego no es ningún juego, y está vastamente probado que la actividad lúdica es indispensable para el desarrollo de casi todas las destrezas que nos hacen humanos. Tanto, que los animales se parecen mucho más a nosotros cuando juegan que cuando realizan cualquier otra actividad.

