
Los entretelones de una catástrofe que fue masiva, pero que no condujo al Apocalipsis digital; todo puede fallar, es cierto, pero la explicación que dieron los responsables es cualquier cosa menos suficiente
Hace hoy una semana y un día el mundo industrializado se desayunaba (literalmente) con decenas de miles de sistemas informáticos en estado de coma. Los primeros en notarlo, por el huso horario en el que se encuentran, fueron los empleados japoneses, especialmente en los aeropuertos. La onda expansiva se movió con la línea del terminador y fue colgando todas las máquinas con Windows 10 y 11 que habían sido puestas en línea antes de las 2,27 de la madrugada de la Argentina (0527 UTC). No iba a ser un viernes tranquilo. Cinco mil vuelos en el nivel mundial serían cancelados y Microsoft calcula que 8,5 millones de dispositivos quedaron fuera de combate por lo que hoy califica como el peor apagón informático de la historia. De mínima, medio millón de personas quedaron varadas en tránsito.
