
Su compañía es el fabricante de semiconductores más grande del mundo, pero tiene solo 36.000 empleados, la sexta parte de Microsoft; llegó a Estados Unidos a los 9 años casi sin saber hablar inglés
“Hay muchas cosas que no controlamos, muchas cosas. Tu trabajo es hacer una contribución única, tener un propósito en la vida y hacer algo que nadie más en el mundo haría o podría hacer. Y que cuando termines con eso la gente diga que el mundo es un lugar mejor gracias a tu contribución”. Esta es la respuesta que Jensen Huang, cofundador y director ejecutivo (CEO, por sus siglas en inglés) de Nvidia dio una vez cuando le pidieron que imaginara qué cambiaría en el futuro, mágicamente, si pudiera hacerlo. Una respuesta a la vez sabia, realista y con una tasa total de narcisismo cercana a cero. Cosa que, en el mundo corporativo en general y en particular con las empresas de tecnología, es de verdad extraordinaria.

