
Hijo de una poderosa familia húngara, acaudalado y carismático, emigró a Estados Unidos invitado por la Universidad de Princeton cuando solo tenía 26 años; su contribución a la informática es tan enorme y contundente que casi 80 años después sigue siendo la norma de la industria
Cualquier artículo sobre John von Neumann está condenado a ser incompleto. Nacido en Hungría como János Lajos Neumann, era el hijo mayor de una familia rica con padre banquero y madre descendiente de rabinos prominentes cuyas raíces llegaban hasta el siglo X. El emperador Francisco José I de Austria, rey de Hungría, ascendería al padre de John al estatus de noble, con lo que la familia pasaría la llamarse Neumann de Margitta (por el escudo de armas que eligieron, que tenía tres margaritas), y por esa razón, más tarde, cuando John se fue a estudiar a Alemania, cambió su apellido por von Neumann. A todo esto, y para darle contexto, Francisco José fue el tío del archiduque Franz Ferdinand, cuyo asesinato desató la Primera Guerra Mundial, uno de los conflictos más horrorosos que haya atravesado la civilización. Más tarde, tras aceptar una invitación de la Universidad de Princeton (donde ya estaba enseñando Albert Einstein), sus nombres en húngaro pasaron de János Lajos a John Louis, aunque no sería raro que en el más informal Estados Unidos se refirieran a él como Johnny a secas. Al principio, al menos, debido a su juventud.

