
A 30 años del nacimiento del SMS y a meses de que se cumpla medio siglo de la primera llamada desde un móvil; fue desde una esquina en la Sexta Avenida, en New York, y no tuvo mucha formalidad, pero sí bastante pimienta
No es justo. Cuando pensamos en el inventor del teléfono, el nombre que primero viene a la mente es el de Alexander Graham Bell. El de Martin Cooper es solo conocido por unos pocos expertos en tecnología, periodistas e historiadores. Y eso que casi nadie usa ya teléfonos del tipo que inventó Graham Bell; usamos celulares. De alguna clase, pero los teléfonos de línea, “vinculados a un lugar y no a una persona”, como señaló desde el principio Cooper, están en vías de extinción. En mi caso, que supe tener no ya una línea, sino dos, hace más de 10 años que no hay aparato de teléfono en casa. Los teléfonos públicos, que otrora eran una visión tan común como los buzones postales, están siendo retirados en todo el mundo, aunque Inglaterra decidió en 2021 salvar muchos de esos aparatos, a los que considera fundamentales en una emergencia. Incluso cuando el 96% de los adultos en ese país tiene un celular.

