
Su nombre es poco conocido, porque su empresa, Aldus, revolucionó la industria editorial, de la que el público solo recibe un producto terminado; pero en los últimos 40 años los cambios fueron enormes
Como muchos de los que luego nos dedicaríamos al periodismo, fui uno de los editores de la revista de la escuela secundaria. Pero ni en mis sueños más delirantes se me habría ocurrido imaginar que iba a refundar la industria de la impresión de medios. Paul Brainerd, que también es periodista y editó el diario de su secundaria, seguramente tampoco soñaba con eso, pero un día, veinte años después y tras completar dos carreras universitarias, se encontró en el lugar correcto y en el momento indicado. Fundó entonces Aldus Corporation, en 1984, acuñó la frase “desktop publishing” (más sobre esto enseguida) y desde entonces nada volvió a ser igual para los diseñadores gráficos, nosotros, los periodistas, y la industria de los impresos en general.

