Argentina oculta. 10 lugares lejos del coronavirus
Más allá de las Cataratas del Iguazú, el glaciar Perito Moreno o el Cerro de Siete Colores, nuestro país tiene paisajes menos conocidos, acerca de los que muchos no han escuchado hablar. Con escasos servicios y de difícil acceso, se trata de destinos con sabor a aventura, ideales para el turismo que se viene.
Arroyo Turquesa
Barreal, San Juan
Primero hay que llegar a la laguna Blanca, y de ahí comenzar a trepar hacia la base del Mercedario. Allí, a 3.800 metros de altura aparece este increíble y breve cauce azulino (250 m). Debe su color a que las aguas vertientes pasan en su recorrido por una veta de cobre y, al oxidarse, toman esa tonalidad.
Acsibi
Seclantás, Salta
Asombrosas cuevas de intenso color rojo y formas inéditas a 15 km de Seclantás, en plenos Valles Calchaquíes. Están en propiedad privada, la finca Montenieva, a la que se llega en 4x4 comandada por los propietarios, la familia Abán. Una vez en el cañón, hay que andar un poco y dejarse sorprender.
Campo de Piedra Pómez
El Peñón, Catamarca
Este paisaje lunar y de altura ha empezado a oficiar de postal de la puna catamarqueña. Las formaciones de piedra pómez aparecen moldeadas por el viento, y si bien son blanquecinas, tienen mágicas pinceladas de tonos ocre y rosados que las vuelven más oníricas.
Meseta de Somuncurá
Río Negro
Inmensa y desconocida, esta área natural protegida alberga especies endémicas, lagunas temporarias y varias leyendas. Es como una isla elevada de la tierra y aislada de todo, con menos de mil habitantes o “meseteros”, que se las ingenian para subsistir con escasos recursos.
Bañado La Estrella
Las Lomitas, Formosa
Es el tercer humedal más importante del continente americano después del Pantanal de Brasil y los esteros del Iberá. Su origen se debe a los desbordes del río Pilcomayo de 1940, intensificados a partir de 1966. El nuevo ecosistema significó la aparición de otro tipo de flora y una fauna propia.
La Payunia
Malargüe, Mendoza
Reserva provincial a 130 km de Malargüe. Con un increíble compendio de manifestaciones volcánicas, desde pampas negras (arenales de piedritas de lava fragmentadas) hasta bombas expulsadas por los cráteres hace miles de años, se configura este paisaje fascinante dominado por más de 800 conos volcánicos.
Valle de la Luna Jujeño
Cusi Cusi, Jujuy
Es la versión reducida del homónimo sanjuanino y en tonos más norteños. Joyita la puna, se halla a 4400 m de altura, entre Cusi Cusi y Liviara: una profunda hoyada de 60 km de diámetro formada de lava, escoria y basalto, con coloridos farallones que van del verde al gris, pasando por el rojo y el blanco.
Península Mitre
Tierra del Fuego
Este territorio ubicado en el sureste de la isla Grande de Tierra del Fuego, un dominio de turberas (humedales), colonias de aves y fauna marina únicas y en peligro de extinción, como el carancho austral. Recientemente fue identificado como el punto de captura de carbono más importante de Argentina.
Salto Encantado
Aristóbulo del Valle, Misiones
Con 13.000 hectáreas, este parque provincial es todavía un secreto. Sin embargo, su gran salto de 64 metros de altura, las vistas panorámicas y senderos selváticos, merecen un alto. Hay mariposas, monos y víboras. Y la leyenda viva del yaguareté.
Mar Chiquita
Córdoba
Es una de las lagunas saladas más extensas del mundo que convoca una gran diversidad de aves migratorias. En la región la llaman “la mar”. Toda esta porción del noreste cordobés –cerca de 700.000 hectáreas– aspira a ser declarado Parque Nacional y será el mayor de la Argentina.