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Cómo es volver al aeropuerto de Ezeiza


Por Inés Ramírez Bosco

Fotos de Estrella Herrera

Estrella Herrera, fotógrafa y colaboradora de LUGARES, se dedicó, desde el comienzo de la cuarentena a hacer fotos de repatriados.

En su derrotero, fue a Ezeiza para registrar el arribo de un vuelo que regresó de Bogotá con 230 pasajeros. En tiempos de aislamiento social obligatorio y cierre de fronteras, el aeropuerto internacional opera solamente en casos excepcionales para vuelos humanitarios. Desde mediados de marzo hasta mediados de mayo, hubo menos de 500 vuelos de pasajeros, y cerca de 600 de carga.

Hasta el 20 de marzo de 2020, el aeropuerto de Ezeiza recibía cerca de 150 vuelos diarios. Pero, desde entonces, casi no hay vuelos, la pista de aterrizaje está vacía y las mangas, esos túneles temporarios que conectan la tierra con el aire, están detenidas.

Selma es la única retratada que no llegó en el vuelo de Bogotá. Leía mientras esperaba embarcar, junto a su marido Francisco, su vuelo rumbo a Roma para volver a casa en Le Marche donde viven hace 33 años. Este matrimonio de doble ciudadanía argentina-italiana, tiene también una casa en Córdoba.

Personal sanitario accede al avión como parte del protocolo sanitario que establecieron los aeropuertos a nivel mundial. Aeropuertos Argentina 2000 viene realizando desde enero procedimientos de limpieza y desinfección profunda en pasamanos, picaportes e interior de las mangas.

Vista de los mostradores y área de check in. El espacio vacío parece aún más vacío al marcar filas que nunca llegan a formarse. Recientemente, además, se instalaron mamparas de acrílico en los mostradores para poder mantener la distancia con los pasajeros cuando se retomen las actividades en el aeropuerto.

Carlos Toloza es colombiano y se radicó junto a su mujer, Tania, en Argentina en 2018 para emprender estudios superiores. Viajaron a Colombia en febrero por temas laborales y para casarse. Ella volvió en marzo y él tenía pensado quedarse solo unos días, pero se vio demorado por la pandemia.

Durante abril la reducción de los vuelos fue del 98% (comparada con el mismo período de 2019). Actualmente, se toma la temperatura de todas las personas que acceden a la terminal y de quienes arriban en vuelos de repatriación. Esto se complementa con la DDJJ de salud que ayuda a detectar casos sospechosos de Covid-19.

Larguísima fila de carritos sin usar, intocados, como casi todo en el aeropuerto desde hace algunos meses. El aeropuerto parece un escenario recién montado, impoluto, vacío y silencioso.

Las pantallas de arribos y partidas de los aeropuertos internacionales suelen estar cargadísimas de pequeñas letras y números. En general hay que ajustar la mirada para encontrar información del propio vuelo. Desde mediados de marzo, las pantallas están casi vacías.

Jairo Calixto, uno de los pasajeros colombianos que regresó desde El Dorado. Bajó del vuelo con barbijo, mameluco, sombrero y guitarra. Todo vale con tal de prevenir.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria se encarga de resguardar y garantizar la seguridad interior dentro del aeropuerto. Entre las nuevas labores, los oficiales empezaron a recibir y clasificar las más de 90.000 formularios de los 309.000 pasajeros de distintos países que arribaron en vuelos comerciales, o de repatriación, a los distintas aeroestaciones del país.

Alexis avanza por la manga de salida. Es médico y uno de los pasajeros que llegó a la Argentina el 14 de mayo desde la ciudad de Bogotá.

Bárbara es argentina y en 2019 había salido a viajar por Sudamérica sin fecha de regreso. La aventura duró 8 meses, de los cuales 3 estuvo en Taganga, Colombia. Seis semanas antes de volver empezó la cuarentena en Colombia, y Bárbara, sin más posibilidades de recorrer, decidió emprender la vuelta.

Para muchos regresar fue un alivio, después de varios días de incertidumbre. Al arribo solitario siguió la cuarentena estricta. En el caso de los pasajeros extranjeros, debieron cumplirla en sitios establecidos por las autoridades del destino al que arribaron.

Terminales vacías. Como no hay vuelos, no hay pasajeros, y tampoco autos, taxis y buses que vayan a llevarlos y traerlos. El turismo generaba unos u$s 15 millones por año, gracias al movimiento de 15 millones de turistas, entre nacionales y extranjeros.


EdiciÓn fotográfica: Mariana Eliano

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