Cuzco honra a su cultura en cada esquina
Desde sus casi 4000 metros de altura, esta ciudad peruana atesora los vestigios de lo que fue la cuna del Imperio Inca
1 minuto de lectura'
CUZCO, Perú.- Los hijos del Sol le dieron a Cuzco o Qosco, en quechua, el título de centro u ombligo del mundo. No es para menos. Esta ciudad custodiada por seis cerros, a 3395 metros sobre el nivel del mar, fue cuna del Imperio Inca y testimonio de una de las más poderosas civilizaciones de América. Desde allí dominaron cuatro grandes regiones que se extendieron desde el sur de Colombia hasta el norte de la Argentina.
Se cree que Cuzco fue fundada por vez primera por el inca Manco Cápac entre los siglos XI y XII, que llegó del lago Titicaca. Y en 1534 volvió a ser fundada por el español Francisco Pizarro. Los sólidos cimientos incas no sólo soportaron que sobre ellos recostaran una ciudad colonial, también se mantuvieron firmes ante más de un terremoto y fuertes revoluciones independentistas como las de como Túpac Amaru II (1780) y la de los hermanos Angulo (1813) y Mateo Pucahua (1814).
La fusión de estilo indígena con el español hizo de Cuzco un lugar único en América porque adoptó las técnicas españolas sin perder sus rasgos incaicos. La belleza de cada detalle hizo que el conjunto arquitectónico fuera declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad en 1983.
Un cosmos de oro y plata
El oro y la plata que revestían los templos incas hoy no pueden verse porque fueron saqueados, pero las paredes entre las cuales adoraban a sus dioses, como el Sol y la Luna, todavía se mantienen tan intactas como cuando fueron levantadas, piedra por piedra, con métodos que todavía resultan poco convincentes.
Los arqueólogos e investigadores, no encontraron vestigios de escritura, sino pura simbología. Y la interpretación de los misterios incas -guerreros y politeístas- no sólo ocupan a los científicos, arqueólogos y antropólogos, sino también, de forma más sencilla pero no menos entusiasta, a los viajeros de todas partes del mundo, que llegan con sus libros en mano, con ganas de saber todo acerca de esta fascinante civilización.
Machu Picchu, la ciudadela que los conquistadores españoles nunca encontraron, está a pocos kilómetros de Cuzco, pero antes de visitarla vale la pena empezar por lo que fue el centro de operaciones de los incas.
La Plaza de Armas, corazón de la ciudad, fue un escenario clave de la historia cuzqueña. Allí se celebraba cada año el Inti Raymi (Fiesta del Sol), Pizarro proclamó la conquista, y con la llegada de los españoles fue rodeada con arcos de piedra, que hoy en día son atravesados por los viajeros que concurren a sus restaurantes.
Alrededor de la plaza, junto a los tejados rojos y arcos, muestran su imponencia iglesias de estilo barroco-cuzqueño, como la Compañía de Jesús, y la Catedral, de fachadas e interiores renacentistas. Esta última conserva varias pinturas de artistas cuzqueños, entre las que se destacan las de Marcos Zapata, de la época en que floreció la pintura popular de la Escuela Cusqueña. Una muy bella y curiosa es la que representa a La última cena , que data de 1700, en su versión autóctona. En la mesa se observan varias sustituciones: en lugar de vino, hay chicha -bebida hecha con maíz morado fermentado-, en lugar de cordero hay cuis -comida tradicional cuzqueña- y en vez de pan, hay papas: alimento base del Altiplano.
Para apreciar la yuxtaposición de estilos, el exponente máximo es Koricancha/iglesia y convento de Santo Domingo. Por empezar, se lo identifica con dos nombres. El primero significa en quechua recinto de oro. Este edificio que fue el principal dedicado al dios Sol, sirvió se soporte o base de la iglesia de la orden dominicana, para la evangelización. Durante el segundo terremoto que sufrió Cuzco (1650), casi toda la iglesia se destruyó, menos los muros incaicos, obra del inca Pachacutec, uno de los mejores arquitectos que tuvo el imperio. Utilizaron piedras trapezoidales de basalto negro, y la unión de las enormes piedras es casi invisible. Hoy se ve tan sólo un 50% de lo que fue este templo. Según los cronistas de la época las paredes estaban recubiertas por láminas de oro.
A pesar de los cambios que introdujeron los españoles, Cuzco mantiene su brillo, grandeza y misticismo.
Datos útiles
Cómo llegar
El pasaje aéreo ida y vuelta, hasta Cuzco por TACA cuesta US$ 414, con tasas e impuestos incluidos.
Alojamiento
* * * * * US$ 110
* * * * US$ 70
* * * US$ 50
Clima
Posee dos épocas definidas: la de lluvias, de noviembre a marzo, y la seca, de abril a octubre. La temperatura promedia entre los 11 y 13 grados. Cuando está soleado, alcanza los 20.
Más información
Embajada de Perú, Avda. del Libertador 1720; 4802-2551/2438.



