El jockey, Las Hortensias y El Siambón
Campos para darse más de una vuelta; uno de éstos es el más alto del país
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Jockey Club de Tucumán: el campo de La Rinconada en Yerba Buena sirvió de escenografía a infinidad de jugadores. Con más de 70 años no sólo supo ganarse el respeto de los golfistas, sino que, además, fue anfitrión de numerosos torneos importantes de la región.
Al observar la cancha podría pensarse -por ser fuerte en este aspecto- que alguien reservó con exclusividad los paisajes más sobresalientes para este campo de golf. Y en realidad no es equivocado.
La idea de crear un club fue concebida en Ormesson, Francia, por los hermanos Máximo y Juan Carlos Cossio Etchecopar, Luis Nougués y Raúl Frías Silva. Para la construcción de la cancha se escogió una porción de la finca Alpa Sumaj, que en quechua significa tierra linda. El diseño y la construcción estuvieron a cargo del profesional Atilio Bacigaluppi. Al principio, el trazado tan sólo tenía 9 hoyos y en la actualidad, 18, con 6404, yardas, par 71.
Gran cantidad de viejos árboles asoman en sus fairways de suaves pendientes. El clubhouse data de 1975 y desde sus grandes ventanales puede apreciarse toda la cancha.
La cancha nueva, también en Yerba Buena, inaugurada en 2002, tiene 9 hoyos, 3460 yardas, par 35.
El Siambón Country Club: inaugurado en 1981, tiene una de las canchas más atractivas en cuanto a la vista panorámica de los cerros, valles, bosques y quebradas que la rodean. El paisaje verde se repite infinitamente centímetro a centímetro. El terreno tiene tanta fuerza como la misma que impresionan las montañas.
Muchas de sus lindas casas están enclavadas en el cordón montañoso donde la orden jesuita dejó su impronta hasta 1767, año en que fue expulsada la congregación.
La cultura y tradición del territorio está fuertemente ligada con el uso del caballo. Todos los años, en la próxima localidad de Raco se realiza la Fiesta del Caballo Cerreño, que reúne los mejores exponentes de la zona.
Un paseo por este universo puede convertirse en una experiencia difícil de olvidar. Para sentirlo en toda su magnitud, lo mejor son los 9 hoyos del campo de golf, repartidos en medio de los cerros.
Los aficionados no pueden ser indiferentes a un desafío de este par 35, de 2667 yardas.
Se asegura que la pelota por aire llega más lejos merced a los 1200 metros de altura del campo. Durante el año se desarrollan importantes torneos.
Las Hortensias Golf Club: la fascinación del primer contacto con este campo podría compararse con lo que uno imagina que debe sentir un chico en una gran tienda de juguetes: una especie de éxtasis frente a ese universo de maravilla que en este caso asoma en lo alto de la sierra de San Javier, a 1350 metros.
En las cercanías de la población de Villa Nougués, sitio preferido de las familias tucumanas tradicionales, a 36 kilómetros de la capital provincial la cancha lleva una tradición de muchos años y cuenta con el aditamento de que desde sus fairways se puede apreciar la belleza de buena parte de la provincia.
Su trazado es de 9 hoyos, 2600 yardas, par 35, barranca abajo y barranca arriba.
El campo data de 1969, nació por iniciativa de Máximo Nougués, funcionó hasta 1973 y se reabrió en 1987.
Las Yungas, de 1996
La Corona, una vieja obra de arte en el Sur
Buena parte de la historia del golf tucumano está escrita en La Corona Golf Club, a 76 km de San Miguel de Tucumán. La cancha, de 9 hoyos, par 34, alcanza sólo 2800 yardas, es decir, es bastante corta, y sus fairways son angostos. Los árboles centenarios le asignan características distintivas.
Data de 1930 y ocupa un terreno que fue cedido por el ingenio homónimo. Su nombre se vincula con la influencia británica en la zona. Tuvo su época de esplendor, allá por la década del 60, cuando las canchas en la provincia escaseaban y la actividad golfística era intensa.
De 1975 a 1989 la cancha estuvo prácticamente abandonada. Después comenzó a reactivarse y en la actualidad, los fines de semana presenta una intensa actividad con muchos socios residentes en Concepción, Aguilares y Alberdi, en el sur de la provincia. Reúne, además, jugadores provenientes de Catamarca y La Rioja.
Próximo a la selva
No muy lejos de la capital tucumana asoma Las Yungas Country Club, el campo de golf más joven de la provincia, con 9 hoyos, 5688 yardas, par 71, que comenzó a construirse en 1996, con la dirección de Marcos Capdepont.
Está cerca de la selva y a pocos minutos de Yerba Buena, donde funciona el Jockey Club. La cancha se encuentra en una pendiente, con arroyos y lagunas y plantaciones jóvenes, todo el conjunto dominado por un imponente clubhouse.
La actividad golfística alcanza su máxima expresión, fundamentalmente el fin de semana, con la organización de torneos, auspiciados por empresas del medio.


